El Banco Nación, muy activo últimamente en el mercado de crédito, saldrá en los próximos días al mercado con dos bonos, uno en UVA y otro atado al dólar MEP, para mejorar su fondeo.
Es la primera vez en 30 años que la entidad financiera estatal emitirá bonos. Esperan poder pagar una tasa del orden del 5% en cada caso en una emisión que podría llegar a los u$s 300 millones.
Nueva normativa
Estas obligaciones negociables se estarían sacando bajo la nueva normativa que difundió la Comisión Nacional de Valores la semana pasada. Entre otras cuestiones, no exige previa aprobación de prospectos.
Lo harían bajo la Resolución General 1132, que crea el nuevo Régimen de Oferta Pública con Autorización Automática por su Mediano Impacto Ampliado, sin aprobación previa para emitir y sin control ex post. Pero si la serie a emitir es por arriba de 100 millones de UVAs (u$s 138 millones) y está dirigida a inversores minorista, sí requiere aprobación previa, pero de mero trámite administrativo.
“Me da la sensación que al manejar el timing de salida sin tanta burocracia les va a resultar más sencillo”, especulan en las mesas.
Spread de tasa
“Ahora bien, no es menor el spread que deben justificar. Hoy prestan hipotecas a UVA más 6%. Ergo la tasa de corte de la emisión debería alinearse en UVA más 3%“.
“Ya que, si da más y se computan gastos e impuestos, no sería negocio y, al ser el BNA una institución pública, podrían tener problemas. Por ejemplo, el Ciudad y BBVA salieron en Buenos Aires con ON en marzo y la tasa cortó en UVA más 7,5%”, revelan los banqueros.
Postergó en Wall Street
Por los altos niveles de riesgo país, se postergó la emisión que el BNA iba a realizar en Wall Street, por eso salir ahora en Buenos Aires y con la laxitud en la normativa por parte de la CNV, a priori no les generaría inconvenientes.
El directorio del Banco Nación planeaba salir a cotizar en Wall Street antes de las elecciones del 26 de octubre. Tenía todo preparado para hacerlo, pero la suba del riesgo país que se dio durante todo el proceso preelectoral, complicó la emisión de la obligación negociable que preveía hacer.
Luego, gracias al triunfo aplastante del oficialismo en las urnas en los comicios de medio término, la idea volvió a surgir, para salir, por primera vez en su historia, hacia fines del año pasado a los mercados internacionales de deuda. Pero el riesgo país nunca bajó a los niveles adecuados para lanzar la operación.
Riesgo país
En principio, la idea era salir con dos colocaciones de u$s 400 millones cada una, pero luego se optó por una de u$s 600 millones. Daniel Tillard, el presidente del Nación que había preparado todo antes del desembarco de Darío Waserman, ya había hecho este proceso cuando fue titular del BanCor, pero en ese caso se realizó en el NYSE, en tanto que ahora la meta era concretarlo en el Nasdaq, dado que es menos burocrático y más económico.
La tasa, sujeta a la licitación, iba a estar entre el 6% y el 7%, y quien lidera el proyecto es Mauricio Albanese, el subgerente general de Finanzas del BNA, junto al estudio especializado A&O Shearman, que desde hace meses viene cobrando los honorarios para hacer este lanzamiento. Este famoso buffet de Manhattan ya había cobrado el “fee” por adelantado para llevar a cabo la transacción.
Más créditos
El ingreso de capital es para para tener mayor capacidad prestable y contribuir con la remonetización de la economía, según pudo saber este diario por fuentes al tanto de la operación.
Con la premisa de potenciar los créditos, y aprovechando su gran red de sucursales en el exterior, la idea es captar financiamiento de los grandes fondos estadounidenses, como Blackrock, y por qué no de otros que siempre miran activos en nuestro país.
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