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El Gobierno ofrecerá a los bancos bonos duales o ajustados por inflación

El Fondo Monetario Internacional (FMI) está dispuesto a modificar las metas de reservas acordadas con el Gobierno pero gran parte de esta posible operación va a estar atada a lo que ocurra con la cosecha.

Es decir, si la sequía termina provocando un daño mayor al esperado, el FMI flexibilizará las metas aún más. Pero si las consecuencias de la sequía son menores, el organismo volverá a elevar las metas.

El impacto de la sequía en la recaudación que condiciona el acuerdo con el Fondo

Anticipo: la fuerte advertencia a la Argentina que dará a conocer el FMI

Argentina tiene como objetivo que las reservas netas aumenten en u$s 5500 millones a fines de marzo y u$s 9800 millones a fines de año. Las reservas netas rondan en la actualidad en unos u$s 4400 millones, según una estimación privada. Con la flexibilización del FMI, los números serán otros.

Al mismo tiempo, el equipo económico consiguió el visto bueno en Washington para impulsar un canje de deuda voluntario con privados. La idea es despejar el horizonte cercano y aliviar el camino financiero hasta por lo menos 2024.

Con ese objetivo hoy al mediodía banqueros y representantes de compañías de seguros se reunirán en el Ministerio de Economía con el secretario de Finanzas, Eduardo Setti.

Las entidades recibirán nuevos bonos emitidos por el Tesoro con dos modalidades: el 80% de los flamantes títulos ajustarán por CER y un 20% serán bonos duales, que brindarán cobertura ante un salto del tipo de cambio oficial.

El Tesoro entregará a quienes participen del canje nuevos bonos en pesos con vencimientos escalonados para el 2024 y el 2025.

La transacción vendrá de la mano, además, de un decreto para llevar adelante un canje de deuda intra sector público. Es decir, que los bonos en pesos emitidos por el Tesoro que están en manos de ANSeS, el BCRA y otras reparticiones ingresarán automáticamente en la transacción. El grueso de esa deuda vence en el segundo semestre de este año.

El BCRA finalizó febrero con un saldo negativo para sus reservas de unos u$s 870 millones para abastecer necesidades genuinas del mercado.

La política contractiva aplicada por los bancos centrales del mundo es la más fuerte desde la crisis financiera global del 2008 y 2009, por lo que para los países emergentes prevalece un entorno adverso de elevadas tasas de interés y salidas netas de capital.

Así lo advirtió un informe elaborado por el BCRA, publicado por la agencia NA, en el cual se señala que la actividad económica global "siguió desacelerándose en los últimos meses y los pronósticos de crecimiento mundial continuaron reduciéndose".

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