Zoom Editorial

El ajuste de cinturón diario que vive una Argentina con una pobreza mayor al 40%

La inflación sigue golpeando a la economía argentina. Y lo hace de varias formas. Ayer se conoció que una familia de cuatro integrantes necesitó $ 70.532 en septiembre para no ser considerada pobre, ya que el costo de la canasta básica subió 3,2%.

Si bien el primer análisis que se hace es que la canasta básica estuvo por debajo del índice de precios, lo cierto es que el dinero que se necesita para ganarle a la pobreza mes a mes, es más que considerable. De hecho, no solo es mayor al salario mínimo, sino que también es más elevado que muchos de los sueldos que se ganan en la Argentina.

El mismo grupo familiar requirió un ingreso mínimo de $30.014 para no ser considerado indigente, con una suba del 2,7% respecto de agosto.

En la comparación interanual, la canasta total registra un aumento del 49,4%, y desde diciembre pasado el alza llega al 28,7%, ambas mediciones por debajo de la variación del alza de precios minorista en el mismo período.

La Canasta Alimentaria, que define el nivel de indigencia, creció 54,5% en el último año, por encima de la inflación del 52,5%, y aumentó en los primeros nueve meses un 32,4%, por debajo del costo de vida del 37%.

Con estos datos y con la inflación trepando, el Gobierno quiere encontrar en el congelamiento de los valores de más de 1000 productos, un esquema que le permita frenar la escalada de precios.

Pero más allá de cualquier resolución, la realidad es que hasta ahora la historia indica que nunca los congelamientos de precios fueron una solución definitiva a la inflación, al menos en la Argentina.

Por otro lado, los precios suben más allá de los alimentos. Ahí está el otro punto de conflicto y de divorcio entre lo que se gana y lo que se tiene que pagar. Vivir en Buenos Aires, si bien los sueldos promedios son más altos que en la mayoría de las ciudades del país, tiene un costo muy alto.

Si bien las tarifas y el transporte tienen subsidios, lo cierto también es que alquilar en Buenos Aires se transformó es un componente más que importante de los ingresos. Está claro que se puede tener costos altos sin inflación, pero en este caso, el salto que pegaron los alquileres es mayor al de otros precios.

Lo curioso es que la rentabilidad es la más baja de la historia con un retorno que no llega al 1% anual en dólares. Es decir, se está ante un mercado en donde todos parecen perder, los que alquilan y los dueños de las propiedades.

Si se toma el ejemplo de una pareja, ambos empleados de comercio, el año pasado destinaban al alquiler de un departamento de dos ambientes el 23% de sus ingresos. Este año, para la misma propiedad tienen que destinar el 30%.


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Comentarios

  • EF

    Emilio Fernandez

    21/10/21

    decadas y decadas de peronismo es igual a maxima decadencia

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  • SV

    Seba V

    20/10/21

    A este pais lo han gobernado en los ultimos 38 años partidos politicos de todos los colores (radicales de izquierda y de derecha, peronistas de derecha, de centro y de izquierda, alianzas mas o menos afianzadas, etc). Ninguno ha podido controlar los indices mas basicos de la economia, entre otros el de pobreza, la Nacion se hunde cada vez mas y ninguno puede resolver. El que se vayan todos del 2001 se quedo muy corto, no se fue ninguno y siguen haciendo desastres.

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