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Bienes Personales: la letra chica del nuevo proyecto

El Poder Ejecutivo enviará al Congreso en los próximos días un paquete de medidas fiscales, entre las cuales se proponen ciertas modificaciones en el impuesto sobre los Bienes Personales, el impuesto a las Ganancias para los asalariados, una nueva moratoria fiscal y hasta un programa de regularización de activos, más comúnmente denominado "blanqueo de capitales".

No escapa al conocimiento general, que durante los períodos 2016 y 2023 la alícuota del impuesto sobre los Bienes Personales se ubicó desde el 0,25% e incrementada en diferentes saltos hasta llegar a 2,25% que rige actualmente como alícuota máxima, incluso se desdobló el tratamiento para los bienes ubicados en el país y en el exterior, generando un trato desigualitario ante la misma capacidad contributiva.

Resulta paradójico que los propios considerados del proyecto reconocen que los contribuyentes han sufrido un efecto distorsivo en los impuestos patrimoniales, habiéndose visto obligados a incrementar el riesgo de la inversión con el fin de incrementar los rendimientos de los activos para cubrir la mayor carga impositiva. Asimismo, aclara el efecto contraproducente que ha generado el incremento de las alícuotas, habiendo "evidenciado la pérdida de residencia de un número importante de contribuyentes de alto patrimonio", afectando así la recaudación de este impuesto coparticipable.

Celebramos la adecuación de los cambios que intenta introducir este proyecto, entre los cuales destacamos: 

  • Aumento del mínimo no imponible: se propone elevar el mínimo no imponible a $100.000.000; 
  • Incremento del valor no alcanzado de los inmuebles destinados a vivienda: se plantea aumentar este valor a $350.000.000; 
  • Unificación de alícuotas: se unifican las alícuotas para bienes situados en el país y en el exterior, con tasas progresivamente decrecientes desde el año 2023 al 2027, fijando las siguientes alícuotas máximas: para 2023, un máximo de 1,5%; 2024 del 1,25%; 2025 del 1%; 2026 del 0,75%; y para el año 2027 del 0,25%.

Cámara de Diputados

A su vez, para los contribuyentes cumplidores que no adhieran al mencionado blanqueo y que hayan presentado y pagado sus declaraciones juradas del impuesto sobre Bienes Personales de los años 2020 a 2022 antes del 31/12/2023; gozarán de una reducción del 0,25% de la respectiva alícuota para los periodos 2023, 2024, 2025 y 2026 respectivamente. Parecería que queda un sabor a poco para aquellos cumplidores que, con esfuerzo, se preocuparon por tributar y pagar en tiempo y forma, máxime si se compara con los beneficios otorgados para los contribuyentes cumplidores de la Ley 27.260 que eximía la totalidad del impuesto sobre los bienes personales para tres períodos fiscales (2016 a 2018).

En este sentido, será de vital importancia para los contribuyentes que poseen bienes en el exterior, que se aprueben estas modificaciones antes del vencimiento para las presentaciones del año 2023, pues hasta ahora sigue vigente la alícuota incrementada para dichos bienes de hasta el 2,25%. De aprobarse, mitigaría el sobresalto del tipo cambiario entre 2022 y 2023 en aquellos patrimonios dolarizados.

Nótese que para el periodo fiscal 2022, si bien se aplicó la alícuota del 2,25%, el tipo de cambio utilizado para valuar dichos bienes era sustancialmente menor al que se utilizaba para generar los pesos necesarios para cancelar el tributo mediante operaciones de dólar MEP (brecha mayor al 100%), situación que este año no ocurrirá debido a los saltos cambiarios acontecido en octubre y diciembre del año pasado, lo cual implicará ante una misma cantidad de dólares interanual, un aumento del impuesto del 355%.

Muchos contribuyentes se preguntan si repatriar o no, pero parecería que de promulgarse la ley no sería necesario y aquellos que lo han hecho tendrán libre disponibilidad de esos fondos. Otros contribuyentes venían usando la estrategia de judicializar el pago del Impuesto alegando la confiscatoriedad que genera el impuesto sobre la renta que generan dichos bienes, donde deberán volver a medir para el 2023, a través del Test de Confiscatoriedad, si efectivamente se repiten los parámetros de confiscatoriedad.

En otro orden de ideas, el proyecto también contempla la posibilidad de ingresar voluntariamente el impuesto que se determine por los periodos fiscales 2023 a 2027 de forma anticipada a través del Régimen Especial de Ingreso del Impuesto sobre los Bienes Personales-REIBP. Para calcular el saldo a ingresar:

  1. Se toma la base imponible de los bienes al 31 de diciembre de 2023;
  2. Se descuenta el mínimo imponible correspondiente;
  3. El resultado se multiplica por 5 y se aplica la alícuota del 0,45%.

Aquellos sujetos que ingresen en el Blanqueo también podrán acceder a este régimen por los periodos 2024 a 2027 tomando la base del 2023 multiplicando por 4 y al resultante aplicarle la alícuota del 0,5%. Lo beneficioso de anticipar el impuesto es que el contribuyente queda cubierto hasta el 2027 de cualquier impuesto patrimonial que pudiera crearse a futuro y si el contribuyente estima que su patrimonio sufrirá un incremento considerable es una buena forma de generar un ahorro fiscal pues estará ingresando el Impuesto a un tipo de cambio de $ 805,45, lo cual ante escenarios devaluatorios puede resultar sumamente beneficioso.

Quienes adhieran al REIBP quedarán eximidos de la obligación de la determinación y presentación de declaraciones juradas del impuesto, como también de abonar anticipos por dichos periodos y gozarán de estabilidad fiscal hasta el año 2038 respecto del IBP y de todo tributo nacional que se cree con el fin de gravar todos o cualquier activo del contribuyente que haya adherido al REIBP, no pudiendo modificarse sus alícuotas.

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Comentarios

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  • IM

    Ignacio Martinez

    Hace 1 día

    Interesante el REIBP, pero es creíble la estabilidad fiscal con los antecedentes legislativos?

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