InflaciónExclusivo Members

Barbie y Taylor Swift pueden mover las tasas de interés, pero nunca en la Argentina

El titular de la Reserva Federal reconoció que, llegado el caso, deberán estudiar que hay detrás del consumo desatado detrás de la fiebre Barbie y del "Eras tour" de Taylor Swift para ver si reflejan presiones inflacionarias y tienen que mover las tasas de interés. Aquí nunca sucederá.

El miércoles, después de que la Fed diera a conocer su decisión de subir la tasa al mayor nivel en 22 años (el jueves hizo lo propio el Banco de Europa, rompiendo a la vez un récord de 23 años), Jerome Powell brindó su tradicional conferencia de prensa.

La rutina del press meeting es casi más esperada que la decisiónmisma, pues es allí donde se contextualiza en primera instancia el movimiento o no del comité de política monetaria, y se pueden tener los primeros indicios, hasta gestuales, de los técnicos que se reunieron en K street, en Washington DC. Luego vendrán las minutas para seguir leyendo la borra de café de los técnicos.

Esta semana, la periodista de The New York Times acreditada en la Reserva Federal, Jeanna Smialek, le entró a Powell, custodio de la inflación y el empleo de los norteamericanos,  por este lado:

-"Hemos visto los números de la película de Barbie, hemos visto a todos yendo a los conciertos de Taylor Swift este verano. Parece que los consumidores estadounidenses están en muy buena forma y parece que el crecimiento es como recuperarse un poco, o al menos hacerlo bien. Si eso continúa, y si ve que el crecimiento no solo se estabiliza sino que funciona bien este verano, ¿es eso un problema porque es inflacionario o son buenas noticias? Porque en sus dichos sugiere que es más probable un aterrizaje suave? ¿Cómo está pensando en ese tipo de ¿trayectoria?", preguntó Smialek.

-"Lo diría de esta manera -respondió Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal-; la resiliencia general de la economía, el hecho de que hemos sido capaces de lograr la desinflación, hasta ahora sin ningún impacto negativo en el mercado laboral, la fortaleza de la economía en general, eso es algo bueno. Es bueno ver eso, por supuesto. También que la confianza del consumidor aumenta y cosas así, que apoyarán la actividad en el futuro. Pero, tienes razón -le dijo a la reportera-, sin embargo, en el margen, un crecimiento más fuerte podría conducir, con el tiempo, a una mayor inflación, y eso requeriría una respuesta apropiada para la política monetaria. Así que estaremos observando eso cuidadosamente y viendo cómo evoluciona con el tiempo".

Mientras tanto, aquí, en la Argentina, en medio de las vacaciones de invierno estallada de público rebosante de consumo en las calles, en pleno proceso electoral, pero sitiada también por la inflación, sonaría sacrílego escuchar a un funcionario admitir que, por ejemplo, la lluvia de pesos en la economía como un síntoma preocupante.

La fiebre Barbie llegó también aquí. Del mismo modo que la demanda récord dolarizada de ticket de Taylor Swift, las colas para ver Oppenheimer, los restaurantes rebozantes. 

Ya CAME nos hablará de eso y del contraste de la fiebre de consumo mechada con tickets cada vez más pequeños.

Pero, seguro, en la Argentina ni una ni otra podrán forzar bajas de tasas de interés. No es necesario empujar una privación del consumo recreativo. Pero bien vale el análisis de todas las variables, no vaya a ser que por falta de previsión o por evitar malas noticias preelectorales se escape una tortuga inflacionaria. 

Temas relacionados
Más noticias de Inflación
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.