Moda

Falleció Issey Miyake, el diseñador de los cuellos de tortuga de Steve Jobs: cuál es la particular historia detrás de la famosa polera

Cuando este murió en 2011, Miyake retiró el diseño del mercado que luego resurgió con el nombre Semi-Dull T. La vida de uno de los talentos más respetados de Japón.

El diseñador japonés Issey Miyake falleció el pasado 9 de agosto a los 84 años y conmovió al mundo de la moda. Pero sus creaciones no formaban parte del clásico imaginario de las pasarelas de lujo, sino que estaban destinadas a captar un público diferente. Y de hecho lo hacía. Desde intérpretes hasta historiadores del arte, músicos, críticos de moda o periodistas, su nombre estaba directamente relacionado a ciertos círculos de élite. 

Miyake fue, de hecho, el responsable de la famosa polera negra característica de Steve Jobs. El creador de Apple se puso en contacto con el diseñador porque tras una visita a Sony en Japón quedó asombrado por los uniformes de los empleados diseñados por Miyake. 

Jobs quiso hacer lo mismo en su empresa, pero no tuvo éxito. Sin embargo, entre los dos surgió una estrecha amistad que se tradujo en una versión de la prenda favorita de Jobs. Cuando este murió en 2011, Miyake retiró el diseño del mercado que posteriormente volvió a resurgir con el nombre Semi-Dull T.

Pero Jobs no fue el único ícono cultural en elegir sus prendas. Miyake vistió a arquitectos como Zaha Hadid, diseñadores como Jonathan Anderson y Samuel Ross, críticos de moda como Tim Blanks, Suzy Menkes y Angelo Flaccavento, galeristas como Barry Friedman, artistas como Joana Vasconcelos y Graciela Iturbide, políticos como Carmen Alborch o músicos como Grace Jones y Joni Mitchell.

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Miyake nació el 22 de abril de 1938 en Hiroshima. Estudió diseño gráfico en la Tama Art University en Tokio, y con título en mano viajó para trabajar en París y Nueva York. Al regresar a Tokio en 1970, fundó Miyake Design Studio, un productor de alta gama de moda femenina.

Se formó junto a importantes nombres de la moda como Guy Laroche, Givenchy y Geoffrey Beene. En Tokio fundó una suerte de laboratorio donde experimentó con diversas telas, métodos de confección y técnicas de hilado japonés para crear tejidos más livianos y artificiales. Su marca registrada fueron las telas plisadas que no se arrugaban con una caída que envuelve al cuerpo como una segunda piel.

Uno de los talentos más respetados de la moda japonesa fue despedido con palabras de elogio en todo el mundo. Harper's Bazaar lo definió como "el genio que supo mezclar tecnología y técnicas ancestrales como pocos". Recibió en 2010 la medalla de la orden de cultura japonesa, uno de los mayores reconocimientos del país. Desde 2020 sus colecciones, que se siguen presentando en París, están a cargo de Satoshi Kondo.

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