La sensación imperante es que no hay clima de Mundial hoy. Quizás sea porque no comenzaron a pleno las campañas publicitarias. O quizás porque somos los campeones vigentes y no hay tanto deseo o urgencia de campeonar. Por ahora. Desde el 11 de junio, cuando se enfrenten en el estadio Ciudad de México, el local con Sudáfrica todo cambiará. O antes con la previa de los designados por Lionel Scaloni y su debut en Kansas City.

El manual de la política argentina señala que un Mundial es el momento ideal para hacer anuncios que se busca que pasen desapercibidos. Hoy el clima se nutre de la suerte del jefe de Gabinete Manuel Adorni, pero la decisión oficial ya es conocida: se lo respalda contra viento y marea. Ese viento y marea se manifiesta volátil con la justicia marcando el ritmo. Hay quienes aconsejan realizar cambios durante el Mundial de Fútbol, pero de nuevo, la decisión hoy es el respaldo “cueste lo que cueste”.
Desde lo económico, las novedades pueden surgir con el levantamiento del cepo a empresas. El Mundial de Fútbol coincide con la liquidación de dólares de la soja a pleno. El BCRA no estará sólo comprando dólares con importadores: se sumarán en alto monto, los que viajen a alentar al equipo argentino.
Después del 19 de julio, cuando termine Mundial, todo será elecciones 2027. Seguramente habrá PASO dado que su eliminación no tiene fuerza en el Congreso. Se acentuarán negociaciones entre LLA y el PRO por las elecciones nacionales de octubre y las de CABA. A mayor debilidad de la economía argentina, mayor probabilidad de frente LLA y PRO.
El fútbol pone un paréntesis.
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