Los mejores 20 vinos argentinos de 2020 para invertir: cuáles son, cuánto cuestan

Guía de los tintos y blancos más originales y memorables de las bodegas de Argentina que llegaron al mercado en 2020. Por qué algunos son para beber ahora y cuáles comprar como inversión para probar dentro de unos años

En un año tan atípico como 2020, muchas personas conectaron con el vino como nunca antes, ya que tuvieron más tiempo para descubrir nuevas etiquetas y disfrutar de la cocina casera.

¿Qué hace que un vino, entre todos los que se lanzan al mercado, sea memorable y, además, una buena inversión? Su capacidad de generar una experiencia sensorial y emotiva. Eso tiene que ver con distintos conceptos: en algunos casos se relaciona con el hecho de que son la mejor expresión de una parcela o un lote de una finca; en otros, que son la prueba de la osadía e innovación de sus hacedores. En líneas generales, se trata de vinos con precisión, nitidez, equilibrio, elegancia y una historia.

 

Los mejores 20 vinos de 2020

 

1 - Clima al Límite 2018 ($7.500)

Por su tensión, su electricidad medida, su textura pedregosa, su fruta escasa y sutil, sus notas a tiza y a piedra, pero especialmente por la fineza que tiene su expresión general, este pinot noir de La Carrera, elaborado con uvas que nacen a más de 1.900 metros de altura, es probablemente el vino más emocionante que haya dado 2020. Y acaso también sea el más elegante y complejo tinto hecho por Matías Michelini: una obra maestra. Puede guardarse por 10 años.

 

 

2 - Chacra Chardonnay 2019 ($12.100)

Gran sorpresa fue que el más destacado productor de chardonnay del mundo, el borgoñés Jean-Marc Roulot, hiciera junto al italiano Piero Incisa della Rocchetta (propietario de Bodega Chacra) lo que seguramente sea el más maravilloso vino blanco argentino alguna vez elaborado... Y con uvas de la Patagonia. Aromas minerales y de fruta blanca acompañan una expresión salina mágica. Un blanco casi perfecto, con mucha energía, cuerpo muy bien trabajado, sutileza y fuerza. Con 5 ó 6 años de botella, va a lograr una expresión inimaginable en un 'chardo' argentino.

 

 

 

3 - Noemia 2018 ($14.800)

Un vino fuera de serie con la impronta del enólogo danés Hans Vinding-Diers y la identidad del terruño Valle Azul, en Río Negro. Un malbec de alta complejidad, con notas sutiles a oliva, algo minerales y silvestres. En el paladar es consistente, sólido y muy compacto a la vez que fresco. Para guardar por mucho tiempo.

 

 

 

4 - Zuccardi Piedra Infinita Malbec 2016 ($10.000)

Obtuvo hace unos meses 100 puntos Parker, logro merecido porque se trata de un malbec quirúrgicamente armado entre diferentes lotes de la finca Piedra Infinita, en Altamira. Aromas minerales que recuerdan a su suelo rocoso, y detrás una expresión frutal tímida pero bien definida. Paladar delicado y poderoso a la vez, tenso y muy armónico. Nada falta y nada sobra. 

 

 

 

 

5 - Gravas de San Pablo 2017 ($2.300)

Una finca situada en San Pablo, Tunuyán, y su suelo de gravas y piedras dan a este vino sus principales características: tensión, mineralidad, textura austera y poca fruta que enamoran a los amantes de este estilo de vinos que recuerda a terruños del Viejo Mundo. Este cabernet franc 100% tiene una expresión medida, aromas a tiza y piedra, y un paladar directo en el que se luce la fruta negra nítida y una nota herbácea tenue que le suma distinción.

 

 

 

6 - Certezas Semillón 2017 ($3.850)

Con uvas de una viña de más de 100 años de El Peral, Andrea Mufatto logra un blanco emocionante, complejo, dueño de una elegancia de la que cuesta olvidarse. Aromas a frutas blancas y notas florales, sutilmente minerales, con algo mínimo de torrefacción de la madera. Llena la boca con fruta limpia y notas algo saladas. De los mejores blancos argentinos. Puede guardarse aunque hoy está fabuloso.

 

 

7 - Altar Uco Edad Media Blanco 2018 ($3.300)

Un vino de equilibrio perfecto entre cuerpo, fluidez, estructura, fruta y acidez. Aromas vegetales, con notas a flores blancas, de gran expresión y tensión. Más electricidad y verticalidad que ancho de boca, con mínimo aporte de barrica y una gran capacidad de guarda. Cambia mucho con el paso de las horas en la copa. Disfrutar con tiempo; es de los mejores blancos argentinos.

 

 

 

 

 

8 - Zorzal El Barba 2016 ($4.580)

Este malbec, última obra de la Bodega Zorzal, es realmente excepcional. Un vino que nace de suelos arenosos y que, sorprendentemente, tiene una delicadeza diferente. Aromas con fruta sutil y notas algo pedregosas que denotan su fermentación en huevos de hormigón. En boca es redondo, terso, limpio y preciso. Taninos muy finos y paladar completo. Puede guardarse por varios años.

 

 

 

 

 

9 - Cara Sur Parcela Los Nidos 2018 ($4.300)

Este vino nace de una parcela añosa de 0,5 hectáreas situada en el Paraje Hilario, Valle de Calingasta (San Juan), plantada con diferentes variedades de tintas (como se hacía tradicionalmente en la región), en este caso bonarda y barbera. Un vino diferente, con mucha identidad, aromas sueltos algo florales, y un paladar fresco, intenso pero no abrumador. Muy equilibrado, seco, sin aristas y con taninos muy delicados. Trabajo imperdible del joven enólogo Francisco Bugallo.

 

 

 

 

 

10 - Cheval des Andes 2017 ($9.000)

Este corte de malbec (62%) y cabernet sauvignon (38%) con uvas de Las Compuertas y La Consulta logra, dentro de un estilo moderno tradicional, un tinto de gran elegancia; sutil, preciso, redondo, construido pensando en el estilo y la impronta de la casa. Aromas de frutas frescas, algo de especias y torrefacción de barrica muy agradable, más un paladar franco, directo, con muy buena estructura y cuerpo compacto que augura una gran capacidad de guarda.

 

 

 

11 - Livvera Malbec 2019 ($1.300)

Una demostración perfecta de cómo un vino directo, sencillo, limpio y bien elaborado no necesita nada más para seducir a cualquier paladar. Este tinto de Gualtallary es todo fruta fresca, limpieza y definición tanto varietal como de terruño. En nariz marca la pauta la pimienta rosa y la fruta roja, mientras que en el paladar la dulzura típica del malbec. Fácil de disfrutar y beber, versátil y muy efectivo en la mesa. Excelente relación precio-calidad

 

 

 

 

12 - Nat Cool Bonarda 2018 ($1.225)

Este vino nace de un trabajo en conjunto del productor portugués Marco Niepoort y el agrónomo mendocino Alejandro Sejanovich. Juntos hicieron esta bonarda de Ugarteche osada y salvaje, casi rústica, llena de fruta y aromas boscosos, con un paladar fresco, fluido y muy agradable, de bajo alcohol dado por una elaboración básica, casi artesanal. Viene en botella de 1,25 litro. Probablemente el vino con mejor relación precio-calidad del país.

 

 

 

 

 

13 - Estancia Los Cardones Garnacha 2018 ($1.250)

Un tinto excepcional de Tolombón (Salta), de cuerpo medio, fluidez asombrosa y una textura que es producto de su suelo rocoso con mucha piedra pizarra astillada. Aromas austeros y directos (típicos de lagarnacha). Textura seca muy agradable, paso por boca jugoso, cuerpo medio y poca fruta. Impecable trabajo de Alejandro Sejanovich; no se le puede pedir más. 

 

 

 

14 - Gran Enemigo Cabernet Franc Gualtallary 2016 ($3.450)

Soberbio trabajo de Alejandro Vigil. Un tinto con notas a especias, pimienta rosa y notas algo herbáceas en una perfecta armonía con la torrefacción de la madera. En el paladar es amplio: lo impregna todo una textura tersa aunque con muy buen agarre en cada rincón de la boca. El vino es equilibrado, compacto, de paso elegante y fácil de disfrutar. Vocación de clásico nacional.

 

 

 

 

 

 

15 - Estancia Uspallata Malbec 2017 ($3.750)

Un malbec diferente, de uvas que nacen a 2.000 metros de altura, en Uspallata. Es potente, de aromas algo especiados y otros a fruta madura nítida y limpia, y paladar igual de intenso pero no pesado, sino más bien etéreo y volátil. La presencia de madera está muy acomodada y su paladar es largo. En unos 6 ó 7 años tendrá una expresión y complejidad emocionantes.

 

 

 

16 - Otronia Chardonnay III y VI Chardonay 2017 ($4.800)

Otro de chardonnay que cambió el panorama de los blancos locales. Sumamente elegante y complejo, inaugura un terruño nuevo: Chubut. Su expresión es muy singular, bien de clima frío, con aromas a frutas blancas, algo de especias, y notas herbales y silvestres muy atractivas. En el paladar es igual de sobrio: gran estructura y profundidad, acidez en su punto justo y un ancho de boca muy preciso. 

 

 

 

17 - DV Catena Clarete De Malbec 2015 ($1.600)

Un tinto muy poco conocido y muy fácil de enamorar gracias a sus notas silvestres, de té negro, tabaco y hierbas, y a su paladar gratamente austero, de cuerpo medio y de extraordinaria textura apoyada en sus taninos finos. Una osadía de estilo viejomundista, directo, sin vueltas y maravilloso. 

 

 

 

 

 

 

 

18 - Altos Las Hormigas Appellation Gualtallary Malbec 2017 ($2.500)

Uno de los malbec más elegantes y sutiles que se elaboran en suelo patrio. Es el reflejo de un trabajo largo que busca microzonas con suelos pedregosos y calcáreos para mostrar esa expresión puntual de la variedad. Aromas que recuerdan a piedra húmeda y ciertas notas minerales muy llamativas y sensuales, y paladar tenso, con electricidad pero al mismo tiempo elegante y sin astringencias. Su textura es inigualable. Para guardar por años.

 

 

 

 

 

 

19 - Luigi Bosca Malbec D.O.C 2018 ($1250)

Es un gran placer seguir bebiendo esta etiqueta que ya es un ícono: el primer vino argentino de la Denominación de Origen Luján de Cuyo. De aromas equilibrados, con notas de frutas rojas y especias, más el tono de café que se repite en todas las cosechas. En boca es voluptuoso, con taninos finos y amables; gran carácter, tipicidad y un final profundo con suaves tonos ahumados de la crianza en roble. Buen potencial de guarda.

 

 

 

 

20 - Laborum de Parcela Finca Alto Los Cuises Malbec 2017 ($1.700)

Malbec que nace de una finca salvaje emplazada en una quebrada de la Sierra de Quilmes. Sus aromas, distintos a los típicos cafayateños, recuerdan a fruta roja fresca y notas sutiles de ahumados con ciertos toques florales. Su entrada en el paladar es suave y ágil; con gran cuerpo y estructura, taninos presentes y acidez equilibrada. De las más delicadas expresiones del NOA.

 

 

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