
En esta noticia
Se acerca el fin de semana largo de Semana Santa, que este año cae el jueves 14 y el viernes 15 de abril: 4 días ideales para planear una escapada por Argentina.
Uno de los destinos más buscados para viajar en Semana Santaes Córdoba. Además de sus paisajes, rutas jesuíticas y viñedos, la provincia cuenta con castillos y palacios ocultos.
1. El Castillo de Fábrega
El Castillo Fábrega está ubicado en Valle Hermoso, 65 kilómetros al noroeste de Córdoba capital. Caminar entre sus muros, torres y grandes ventanales equivale a participar de una experiencia fantástica, con ecos de tinte medieval.
Fue construido en 1870 y actualmente lleva el nombre de "El Castillo Hotel Fábrega Organizational Center", un resort de 5 estrellas entre las sierras: tiene 45 habitaciones, bares, restaurantes, spa, gimnasio, biblioteca y un parque arbolado, entre otros espacios que fueron rediseñados para los huéspedes.
Es posible hospedarse en el complejo a $ 28.400 por noche por adulto y $ 15.900 por cada menor. En la tarifa se incluye el plan gastronómico, que abarca desayunos y meriendas serranas, almuerzos y cenas de tres pasos con menú fijo, agua mineral de vertiente propia, gaseosa, cafetería y bebidas sin alcohol.

2. El Castillo San Possidonio
El Castillo San Possidonio se encuentra en Villa Allende, 23 km al norte de la Ciudad de Córdoba. Fue construido en la década del 30 por el arquitecto Augusto Ferrari, quien lo bautizó en homenaje a su pueblo natal, situado en Italia.
Tiene cinco niveles desde los sótanos hasta la torre y sus muros lindan con un arroyo en el que Ferrari perdía la vista en búsqueda de inspiración, según cuentan en el pueblo. Recientemente reabrió sus puertas como sede del primer "Croque Madame" del interior del país.
La tienda propone infusiones a elección y dos medialunas por $ 420. También sugiere un té completo para dos personas que incluye dos jugos de naranja, tostadas con manteca y dulce casero, scones, budines, masas finas y una porción de torta a elección por $ 2.400.
Otra opción es almorzar o cenar en el castillo. Las hamburguesas cuestan por ejemplo $ 720, los spaguetti a la carbonara $ 840 y el salmón en croute con flan de echalotes $ 1.450.

3. El Castillo Monserrat
El Castillo Monserrat está ubicado en Unquillo, 30 km al noroeste de la capital provincial. Ideado por el empresario Miguel Monserrat, constituye una réplica de los palacios moros de España. Su edificación fue finalizada en torno a 1920.
Sobre su extensión se visualizan piletas, fuentes y una caballeriza adaptada como espacio de muestras. Sobresale su sala principal, ornamentada con azulejos, inscripciones y vitrales y un vistoso aljibe.
Su propietario, Carlos Merino, adquirió el castillo en el año 2000. Luego llevó adelante tareas de restauración. Hoy en día es una casa de familia, aunque ocasionalmente se permite la realización de eventos privados en el lugar.

4. El Castillo de Wilkins
El Castillo de Wilkins se encuentra en Tanti, a 56 km de la Ciudad de Córdoba. Lleva el nombre del intérprete del hit noventoso "Sopa de caracol". El cantante lo adquirió a fines de esa década, cuando la propiedad todavía se llamaba "San Alberto".
Se trata del único edificio hecho totalmente en piedra de toda Córdoba. Sus torres fueron cinceladas a mano por 50 picapedreros. En su entrada se divisa una roca con una espada clavada que potencia el carácter medieval del lugar.
Otro de sus atractivos es el paisaje que se observa desde su torre central. La altura de la construcción permite ver el pantano que rodea el castillo, un arroyo, el jardín, las sierras y hasta una arboleda centenaria de especies variopintas.
El Castillo de Wilkins permanece abierto al público en las temporadas de invierno y verano, así como durante los fines de semana festivos. La estancia también tiene una pintoresca sala de té donde se presentan muestras de vestuarios y pertenencias del artista puertoriqueño.

5. El Castillo de Mandl
El Castillo de Mandl está ubicado en La Cumbre, a 84 km de Córdoba capital. Fue construido en 1920. Poco más tarde pasó a manos del aristócrata austríaco Fritz Mandl, quien escapaba del contexto de incertidumbre que azotaba a Europa.
Mandl puso en marcha una remodelación de tinte minimalista, alejándose del estilo original del lugar, caracterizado por sus rasgos de fortaleza. Tras su muerte, el edificio permaneció cerrado por varias décadas.
Actualmente el castillo funciona como residencia. Puesto en valor, resulta ideal para descansar en medio de un paisaje natural. También cuenta con opciones gastronómicas y diferentes propuestas de actividades al aire libre.
La estadía para dos personas con desayuno incluido en Mandl cuesta $ 16.000 por noche para las habitaciones "junior", $ 18.500 para las "senior" y $ 21.000 para las "premium".














