

La Fuerza Aérea de Estados Unidos, que forma parte de las Fuerzas Armadas del país, avanza en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial capaces de controlar aviones de combate y ejecutar maniobras que, hasta ahora, dependen de pilotos humanos. Uno de los principales bancos de pruebas de esta tecnología es el X-62A VISTA, un avión experimental basado en un F-16 que fue adaptado para ensayar sistemas de vuelo autónomo.
En abril de 2026, la aeronave participó en una serie de pruebas en la base aérea de Edwards, California, donde completó 27 intercepciones en ocho vuelos controlados por inteligencia artificial contra un avión T-38 tripulado. El ensayo permitió comprobar que un sistema autónomo podía procesar información de sensores infrarrojos y utilizarla para dirigir el avión hacia un objetivo en tiempo real.
El avance forma parte de una investigación más amplia sobre el futuro del combate aéreo que consta en desarrollar sistemas que puedan asumir determinadas maniobras y tareas tácticas, y trabajar junto con aeronaves tripuladas.
Cómo es el caza X-62A que Estados Unidos adaptó con inteligencia artificial
El X-62A VISTA es una versión modificada de un F-16D de dos plazas, originalmente identificado como NF-16D, que la Fuerza Aérea estadounidense utiliza como plataforma experimental. Su nombre completo es Variable In-flight Simulation Test Aircraft y su función es permitir que los investigadores prueben tecnologías y reproduzcan en vuelo las características de otras aeronaves.
El avión es operado por la Escuela de Pilotos de Prueba de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, con la participación de empresas como Lockheed Martin Skunk Works y Calspan. Su arquitectura permite integrar distintos sistemas de software y hardware para evaluar capacidades de inteligencia artificial y autonomía que los investigadores pueden comprobar durante los vuelos reales, bajo condiciones controladas y con sistemas de seguridad.

Cómo funciona la IA que detecta y persigue otros aviones para interceptarlos
Una de las pruebas más recientes tuvo lugar en abril de 2026, en el marco del programa HAVE HEAT. Durante el ensayo, el X-62A incorporó el Legion Pod de Lockheed Martin, un sistema de búsqueda y seguimiento infrarrojo (IRST) capaz de detectar y rastrear otras aeronaves. El dispositivo transmitió información en tiempo real sobre un avión objetivo, que fue utilizada por un agente de inteligencia artificial para dirigir la aeronave experimental y ejecutar una maniobra de interceptación de forma autónoma.
Según Lockheed Martin, el X-62A completó 27 interceptaciones controladas por IA en ocho vuelos, con un T-38 como objetivo. El resultado demostró que el sistema podía recibir información de un sensor instalado en el avión y utilizarla para ejecutar una maniobra de interceptación.
Qué maniobras de combate aéreo ya pudo realizar la inteligencia artificial
El X-62A también participó en pruebas anteriores del programa Air Combat Evolution (ACE), impulsado por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA). En 2023, comenzaron los ensayos en vuelo de algoritmos capaces de controlar el avión durante maniobras de combate aéreo cercano, conocidas como dogfighting. En esas pruebas, la aeronave modificada se enfrentó a un F-16 pilotado por una persona en escenarios de combate dentro del alcance visual.
El propósito de DARPA es desarrollar sistemas autónomos que puedan ejecutar determinadas maniobras tácticas y colaborar con pilotos humanos en operaciones aéreas, pero la investigación también busca sentar las bases para trasladar estas capacidades a futuras aeronaves no tripuladas. De esta manera, las personas conservan funciones de supervisión y toma de decisiones mientras que los sistema de IA podrían asumir tareas de vuelo y maniobra.












