

Después de un diciembre atravesado por el frío extremo, el clima entra en una nueva fase con un aumento sostenido de las temperaturas en gran parte de Estados Unidos. El aumento de temperaturas impactará primero en el Medio Oeste y el Noreste, con efectos directos en la vida diaria de los residentes y zonas en alerta.
El giro se explica por el fortalecimiento del vórtice polar, que vuelve a contener el aire ártico y permite el ingreso de aire más templado. El resultado será un ascenso rápido de las máximas y un alivio tras semanas de frío persistente.
¿Por qué se despide el vórtice polar y llega el calor más fuerte del año?
Durante diciembre, el debilitamiento del vórtice permitió que el aire ártico avanzara hacia el sur. Ahora, al reorganizarse el sistema, el flujo atmosférico vuelve a ser de oeste a este, favoreciendo temperaturas más altas.
Este cambio habilita subas térmicas abruptas y, en algunos casos, marcas cercanas a récords para comienzos de año, especialmente en grandes áreas urbanas del este del país.

Zonas en alerta: dónde sube la temperatura y qué se espera
El aumento del calor no será uniforme y activa alertas por deshielo y contrastes térmicos en varias regiones.
- Medio Oeste: Chicago alcanzará máximas de 7–9 °C (45–48 °F), unos 8 °C (15 °F) más que días previos.
- Noreste: Nueva York llegará a 7–10 °C (45–50 °F) hacia mitad de semana.
- Sudeste: temperaturas generalizadas de 21–24 °C (70–75 °F); Atlanta podría acercarse a su récord de 22 °C (72 °F).
- Sur y Texas: registros de 27–32 °C (80–90 °F) en algunas zonas.
En áreas con nieve acumulada, como los alrededores de los Grandes Lagos, el deshielo diurno y el recongelamiento nocturno bajo 0 °C (32 °F) pueden generar hielo en calles y veredas, mientras que la nieve continuará en zonas montañosas del Oeste.













