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El 23 de abril comienza la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Se trata de uno de los eventos culturales más importantes del mundo de habla hispana.
La edición se desarrollará en un predio de más de 45.500 metros cuadrados y participarán cerca de 1.500 expositores de unos 50 países. Además, se espera una concurrencia masiva de público de alrededor de 1.250.000 visitantes.
Detrás de todo esto, existe una cuidada logística planificada con varios meses de anticipación. Muchos de los libros que se ofrecerán en la feria fueron impresos fuera de la Argentina.
“La decisión de producir en el exterior no solo pasa por lo económico, también por la calidad del papel y de la impresión. La mayoría de los trabajos se encargan en China, aunque debido a la distancia, hay que planificar todo con un gran margen de tiempo” dijo a Transport & Cargo Lorena Lezcano del departamento comercial de Talwin Transport Service S.A.
Desde 2007 a la fecha, Talwin es el forwarder oficial de la Cámara del Libro.
“Cuando una editorial asociada a la Cámara pide un agente de carga o logístico para movilizar sus productos, le recomendamos a Talwin por el acuerdo que tiene con nosotros, pero no es obligatorio utilizar sus servicios, señaló Marcelo Mingiano, tesorero de la Cámara Argentina del Libro y gerente comercial de la editorial Siglo XXI.
El directivo aclaró que “la Cámara licita cada dos años entre las distintas propuestas logísticas, pero Talwin sigue siendo la más competitiva”.
Desde que las imprentas chinas reciben el trabajo hasta que los libros llegan al país hay que contar un promedio de cuatro meses. En este escenario, es clave para las editoriales calcular de la mejor forma posible cuánto producir en el exterior para optimizar costos.

España, que era un gran proveedor de libros, complicó su logística con la Argentina porque ya no hay servicios marítimos directos. Talwin tuvo experiencias muy complicadas de más de dos meses de tránsito cuando el promedio es de entre 30 y 35 días.
“Podemos ofrecer servicio puerta a puerta con gestión del despacho aduanero si el cliente lo requiere. Sin embargo y si bien somos despachantes de aduana, actuamos con otros profesionales que desempeñan estas tareas para las editoriales. Son colegas y trabajamos en conjunto. En la cadena logística respetamos a cada uno de los eslabones”, aclaró Lezcano.
Una opción que muchas editoriales aún no se animan a utilizar habitualmente es el consolidado, método de transporte marítimo donde mercancías de varios expedidores comparten un mismo contenedor.
“Obviamente la logística es un poco más cara, pero es ideal para embarques pequeños o medianos porque permite pagar solo por el volumen o el peso ocupado dentro del contenedor”, aseguró Gabriel Taberna, presidente de Talwin.
Prácticamente todo se mueve por barco debido al peso específico del papel. Los tiempos de tránsito cambian permanentemente, más aún estas últimas semanas debido al conflicto bélico en Medio Oriente.
“Como nos tomamos el tiempo necesario para prever cualquier contingencia, todo el material para la próxima feria de Buenos Aires ya fue ingresado al país. En eso mucho ayudó la conciencia del cliente que, ante la coyuntura, decidió comprar el papel e imprimir con tiempo en el exterior”, manifestó Lezcano.
“En el caso de los libros importados, Talwin deja cada embarque en la respectiva editorial. Luego nos encargamos de llevarlos a nuestros stands en la feria del libro”, explicó Mingiano.
Al exterior
A nivel exportación, se envían libros por ejemplo a la feria de Guadalajara, en México, donde la Cámara del Libro monta un stand que comparte con varias editoriales. En este caso, hay un trabajo previo que implica clasificar la mercadería, inventariarla y consolidarla entre todas las editoriales participantes.

“Esto lleva un lapso previo que las editoriales deben respetar para llegar en tiempo y forma. Por suerte los clientes vienen cumpliendo, aunque saben que los tiempos deben respetarse a rajatabla” enfatizó Lorena Lezcano.
Una vez arribado a México, el representante e Talwin entrega los libros en el stand de la Cámara en la feria.










