Andreani está de estreno y ya planea su próximo debut. La compañía líder en logística invirtió u$s 30 millones en una gran transformación tecnológica de su planta de Pacheco, donde incorporó maquinaria, inteligencia artificial y sistemas avanzados de clasificación para mejorar la eficiencia del flujo logístico.
La decisión se tomó con reinversión de utilidades y en apuesta al aumento de las compras al exterior (en su servicio de curier, que prevén triplicar) y que hoy se concentran en la llegada de productos desde China pero proyectan que aumenten desde Estados Unidos. Incluso, con el impacto que generará la llegada de Amazon. Sobre ese boom decidieron también el próximo paso: abrir un hub en Miami, antes de fin de año.
Las previsiones de crecimiento de Andreani están también basadas en aumentar los negocios con la minería y el oil & gas; todo en un año donde el consumo interno no termina de recuperarse y exige a la compañía a absorber la suba de costos.
El Hub Pacheco cuenta con una superficie de 70.000 m² y una capacidad de procesamiento de hasta 26.000 paquetes por hora, lo que permite gestionar hasta 520.000 envíos diarios. Esta ampliación se integra con la Central Inteligente de Transferencias de Tigre —con capacidad de 8000 paquetes por hora— y con automatizaciones en plantas del AMBA y Córdoba, alcanzando una capacidad total de hasta 928.000 productos diarios en la red operativa de la compañía.
“Sostenemos un modelo de inversión y desarrollo de capacidades con una mirada de largo plazo. Esta inversión prepara a la compañía para absorber mayores volúmenes”, destacó Oscar Andreani. El dueño de la firma adelantó que gestionar esos mayores volúmenes es lo que motivó a crear el hub en Miami, que estaría operativo este año y permitirá el ingreso de nuevos jugadores.

La automatización implementada, de hecho, permite absorber picos de demanda, escalar operaciones y mejorar la eficiencia y velocidad. El sistema analiza datos operativos en tiempo real, anticipa necesidades y actúa según prioridades, con clasificación inteligente basada en variables como tamaño, peso y destino.
Según la compañía, esta capacidad operativa posiciona a la planta como un socio logístico para distintos sectores de la economía, entre ellos indumentaria, alimentos y bebidas, salud, tecnología, retail, e-commerce, industria, energía y automotriz.
En diálogo con El Cronista, Carlos Cirimelo, CEO de Andreani, explicó el presente de la empresa, en un año que espera cerrar con volúmenes similares a los de 2025, con algunos negocios en ascenso como minería y courier, y otros más débiles.
—¿La inversión es una respuesta a los nuevos hábitos de consumos?
—Si. Antes la gente iba mucho a comprar a la tienda física y hoy alrededor de un 15% de las compras que hacemos en Argentina se hacen a través de e-commerce.
Para que ese e-commerce tenga un nivel de servicio y una escala que genere una buena experiencia, estas inversiones son fundamentales.
Ahora podemos procesar más de 29.000 paquetes por hora, de diferentes tamaños y de diferentes morfologías, que quizás es una de las cuestiones clave para Argentina.
—¿Los coloca en un nivel comparable a las grandes empresas logísticas de Asia?
—Estamos con los mismos estándares internacionales. A esta nueva máquina la compramos en China. Viajamos hace dos años. China tiene una penetración del e-commerce mucho más alta que Argentina, arriba del 30%, con lo cual los volúmenes que maneja son impresionantes. Tienen una experiencia en el montaje de estas máquinas infernal.
—¿El objetivo es crecer en escala y en segmentos o sectores?
— Argentina tiene una extensión territorial alta y un PBI per cápita bajo. Entonces, por ejemplo, hay que ser capaz de manejar multibulto, distintas morfologías, llevar en un mismo camión productos de e-commerce y también insumos industriales. Hoy Andreani mueve unos 5 millones de paquetes por mes y hace tres años eran 4 millones. Creemos que la única forma es seguir invirtiendo en tecnología y automatización y aumentar esa escala, con más penetración en los segmentos y abriendo otros.
—¿Cómo evolucionó el courier?
—El courier empezó a funcionar a escala en junio del año pasado. Este año esperamos triplicar el volumen. También creemos que van a crecer los vendedores desde Estados Unidos y Amazon está estudiando abrir el mercado en Argentina, así que creemos que este año lo van a concretar.
—¿Cómo evalúan inversiones en un contexto cambiante?
—Andreani cumplió 80 años. Tenemos una cultura de mirar más allá de la coyuntura. Somos optimistas, creemos que la logística cada vez está más involucrada en los procesos de consumo y es un facilitador de la venta. La coyuntura importa para financiamiento o compras, pero a largo plazo creemos que hay equilibrio.
—¿Cómo impactan los aumentos de combustible en el negocio?
—Estamos en un momento de salto muy importante. El barril pasó de 60 a 100 dólares. En marzo los costos subieron entre 7% y 10%. La mayor parte fue combustible. La mano de obra también subió por encima de la inflación. Es muy difícil trasladarlo a precios, hay que trabajar con menos márgenes y ser más eficientes.

—¿Qué estrategia tienen frente a eso?
—No se puede basar la estrategia en trasladar precios. Tiene que ser con un plan de abrir nuevos mercados, nuevos clientes y servicios para diluir costos y trabajar sobre eficiencia.
—¿El transporte seguirá siendo terrestre o evalúan sumar otros medios?
—La gran mayoría es terrestre porque para los productos que movemos es más eficiente. Si hubiera una modalidad mejor, la usaríamos. Somos una empresa de logística, no de camiones. Si trabajaramos en llevar arena o commodities, estaría contratando trenes. Pero no vemos ese negocio hoy.
—Entonces pensar en entrar en alguna de las privatizaciones de trenes o crecer en aviones para carga ¿no estaría en los planes?
Este año lanzamos nuestra empresa de carga internacional. Y vamos mirando todo lo que aparece que puede ser una oportunidad en transporte. Pero hoy no vemos que haya aparecido algo que nos parezca de valor para para agregarle al negocio y por supuesto que celebramos, si hay mejor conectividad aérea o en trenes, lo vamos a celebrar y vamos a estar atentos a las oportunidades.
—¿Cómo ven el cierre del año?
—Creemos que vamos a terminar con volúmenes similares al año pasado, con algunos negocios mejores como minería, gas y courier, y otros más débiles. En facturación, igual o un poco mejor que la inflación. Pero los márgenes van a estar más apretados, ya se deterioraron y creemos que este año también.














