Mientras cae el empleo formal, un informe nacional dio a conocer la expansión del empleo informal y el deterioro del mercado laboral. Mientras el número total de ocupados creció 1,6% interanual, el empleo formal se redujo 2%. En sentido contrario, el empleo no registrado aumentó 6,8% respecto del primer trimestre de 2025.

Los datos surgen de un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco a partir de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y muestran una dinámica marcada por la creación de empleo de menor calidad.

En este sentido, durante el último año se incorporaron 212.827 ocupados, aunque el empleo formal cayó en 156.786 puestos. Al mismo tiempo, el trabajo informal sumó 379.708 personas y llevó la tasa de informalidad al 44,2% del total.

La tasa de informalidad se ubicó así 2,2 puntos porcentuales por encima de la registrada un año atrás, cuando había alcanzado el 42%, y 3,4 puntos por encima de la de 2024, cuando era del 40,8%.

El cuentapropismo explica casi 7 de cada 10 nuevos empleos

Según el informe, el fenómeno se explica en buena medida por el avance del trabajo por cuenta propia. De los 212.827 nuevos ocupados registrados durante el último año, 144.894 fueron cuentapropistas, un aumento del 4,6% interanual.

De esta manera, el cuentapropismo explicó cerca de siete de cada diez nuevos ocupados. Trabajadores expulsados del mercado formal que se vuelcan a la economía de aplicaciones y engrosan la estadística.

En cambio, el empleo asalariado sumó apenas 35.705 trabajadores, un crecimiento de 0,4% interanual.

Los patrones aportaron otros 44.913 ocupados, con una expansión del 10%, mientras que los trabajadores familiares sin remuneración se redujeron en 12.685 personas, un 23,1%.

La composición del mercado laboral también refleja este cambio. Al primer trimestre de 2026, de los 13,47 millones de ocupados relevados en los aglomerados urbanos, el 71,8% eran asalariados, el 24,2% cuentapropistas, el 3,7% patrones y el 0,3% trabajadores familiares sin remuneración.

En comparación con un año atrás, el peso del cuentapropismo aumentó 0,7 puntos porcentuales, mientras que la participación de los asalariados cayó 0,9 puntos.

La tendencia también aparece cuando se amplía la mirada. Para los primeros trimestres de la serie 2017-2026, el cuentapropismo alcanzó este año su segundo mayor nivel de participación, apenas por debajo del máximo registrado en 2021, cuando representó el 24,4% del empleo.

En paralelo, la participación del empleo asalariado igualó su menor nivel de toda la serie, también registrado en 2021.

Desde 2017, el peso del trabajo por cuenta propia aumentó 3,3 puntos porcentuales, mientras que el del empleo asalariado retrocedió 2,4 puntos.

Se destruyeron 157.000 empleos formales

Pero el avance del cuentapropismo no explica por sí solo el deterioro. El otro dato central del informe de Politikon Chaco aparece al separar los puestos según su condición de formalidad.

Durante el último año, el empleo formal perdió 156.786 trabajadores, una caída del 2%. La reducción se concentró tanto entre los asalariados formales, que disminuyeron en 133.184 personas (-2,2%), como entre los cuentapropistas formales, que retrocedieron en 58.049 (-4,9%).

Del otro lado, el empleo informal incorporó 379.708 trabajadores, con un crecimiento del 6,8% interanual.

Dentro de ese universo, los asalariados informales aumentaron en 168.889 personas, un 4,8%, mientras que los cuentapropistas informales crecieron en 214.468 trabajadores, un 11,2%.

La combinación de ambos movimientos explica la principal paradoja del mercado laboral durante el primer trimestre: aumentó la cantidad total de personas ocupadas, pero se redujo el empleo formal.

En términos netos, toda la creación de empleo registrada durante el período se explicó por puestos informales, mientras que los puestos formales se contrajeron.

El resultado fue una tasa de informalidad del 44,2%, es decir, que más de cuatro de cada diez trabajadores ocupados se desempeñan bajo condiciones de informalidad.

Once aglomerados tienen más de la mitad de sus trabajadores en la informalidad

El fenómeno también presenta fuertes diferencias según la región del país. De acuerdo con el relevamiento de Politikon Chaco, hay once aglomerados urbanos donde la informalidad supera el 50% del empleo total.

El ranking está encabezado por Gran San Juan, con una tasa del 60,9%. Le siguen Gran Tucumán-Tafí Viejo, con 56,2%, y Santiago del Estero-La Banda, con 55,1%.

Más atrás aparecen Jujuy-Palpalá (54,7%), Formosa (53,8%), Posadas (53,4%), Concordia (52,9%), Gran Mendoza (52,3%), Gran Resistencia (52,3%), Corrientes (51,9%) y Gran Salta (51%).

En el otro extremo se encuentran los aglomerados con menor incidencia del empleo informal. Ushuaia-Río Grande presenta la tasa más baja, con 17,9%, seguida por Río Gallegos (24,4%), CABA (26%) y Neuquén-Plottier (26,4%).

La brecha territorial es así de más de 40 puntos porcentuales entre el aglomerado con mayor y menor nivel de informalidad.