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Electrolux bajará definitivamente las persianas de su planta de Rosario y pondrá fin a un siglo de producción industrial en la Argentina.

La compañía sueca confirmó que, a partir del sábado 26 de septiembre, dejará de fabricar electrodomésticos en el país y pasará a abastecer el mercado local mediante importaciones provenientes de su red internacional de plantas.

La decisión marca el cierre de un proceso de reconversión que comenzó hace varios meses y consolida un cambio de modelo que ya adoptaron otras multinacionales de la línea blanca.

La empresa explicó que la medida forma parte de una revisión estratégica de sus operaciones en la Argentina. Según indicó, evolucionará hacia un esquema de abastecimiento global con el objetivo de mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad de sus operaciones.

Aun así, aseguró que mantendrá su presencia comercial en el país y continuará vendiendo productos bajo las marcas Electrolux y Gafa, con garantía oficial, servicio técnico y disponibilidad de repuestos.

Un proceso de meses

Aunque el comunicado conocido este viernes representa el anuncio formal del cierre, la decisión venía tomando forma desde principios de año. En enero, la empresa dejó de fabricar cocinas y abrió un programa de retiros voluntarios para reducir su plantilla.

Meses después anunció el fin de la producción de heladeras Gafa, una de las marcas más tradicionales del mercado argentino. En ese momento todavía mantenía activas las líneas de lavarropas y freezers, pero la confirmación del cierre de la planta implica que también cesará esa producción y que Rosario dejará de tener actividad industrial.

En la planta en la zona sur de Rosario se fabricaban heladeras, freezers, cocinas y lavarropas
En la planta en la zona sur de Rosario se fabricaban heladeras, freezers, cocinas y lavarropas

La transformación de Electrolux refleja un cambio más amplio dentro del negocio de los electrodomésticos. En los últimos dos años, varias compañías del sector abandonaron proyectos fabriles que hasta hace poco aparecían como apuestas de largo plazo y optaron por abastecer el mercado argentino mediante productos importados, principalmente desde Brasil y Asia.

El caso más emblemático fue el de Whirlpool. En noviembre de 2025 la compañía estadounidense cerró su moderna planta de Pilar apenas tres años después de haberla inaugurado con una inversión de u$s 52 millones. El proyecto había sido presentado como una plataforma exportadora con capacidad para fabricar hasta 300.000 lavarropas al año, pero nunca logró alcanzar ese volumen. Hoy la empresa incluso puso el predio en venta y abastece el mercado local mediante importaciones.

El escenario tampoco resultó favorable para otros jugadores. Goldmund, fabricante de los electrodomésticos Peabody, atraviesa un concurso preventivo para reordenar un pasivo superior a los $40.000 millones, mientras que otras empresas del sector avanzaron con procesos de reducción de personal, reconversión industrial o cambios en su esquema de abastecimiento.

Un nuevo escenario

El nuevo escenario competitivo modificó las cuentas de las multinacionales. La apertura comercial, la reducción de aranceles para algunos productos y la posibilidad de abastecerse desde plantas regionales hicieron que, para varias compañías, importar resultara más conveniente que sostener estructuras fabriles locales.

Ese fue precisamente el argumento que Electrolux comenzó a esgrimir cuando anunció el fin de la producción de heladeras y que ahora termina de cristalizar con el cierre definitivo de Rosario.

Gafa nació en 1983 en Rosario y hoy está en manos del grupo sueco Electrolux.
Gafa nació en 1983 en Rosario y hoy está en manos del grupo sueco Electrolux.

En ese proceso también cambió el perfil de la operación local. La planta rosarina, que durante años produjo electrodomésticos para el mercado argentino y llegó a emplear a varios cientos de trabajadores, había ido reduciendo su actividad a medida que se discontinuaban líneas de producción. La empresa ya había implementado retiros voluntarios y reducido significativamente su dotación antes de comunicar el cierre definitivo.

Electrolux había desembarcado en el negocio de Gafa en 2011, cuando adquirió la marca junto con otros activos de refrigeración de la chilena CTI. Desde entonces mantuvo una fuerte presencia en el segmento de heladeras y línea blanca, combinando producción nacional con importaciones.