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El transporte atraviesa una transformación tecnológica que promete modificar tanto la industria automotriz como la forma en que las personas se desplazan. Los autos eléctricos ganan terreno, los sistemas de conducción autónoma avanzan y algunas empresas ya comercializan vehículos voladores. Para Guillermo Dietrich, exministro de Transporte de la Ciudad de Buenos Aires y empresario del sector, esos cambios no pertenecen a un futuro lejano.

“Cada vez estamos más cerca de tener autos que se manejen solos”, sostuvo Dietrich durante su participación en Nada Personal: el debate de la semana, el programa de El Cronista Stream conducido por Mariana Brey, con un panel integrado por Antonio Aracre, Mariano Gorodisch y Agustín D’Attellis.

Mariana Brey
Mariana BreyCaptura de pantalla El Cronista Stream

Dietrich planteó que la magnitud de la transformación tecnológica resulta difícil de anticipar. Para ilustrarlo, comparó la vida cotidiana de 2006 con la actual, marcada por el uso de aplicaciones como WhatsApp e Instagram, las plataformas de streaming y las videollamadas. “Lo que hagamos en el 2046 no existe. No sabemos qué es”, afirmó.

Sin embargo, identificó algunas tendencias que ya permiten anticipar cambios en la movilidad: la automatización de la conducción, la electrificación de los vehículos y el desarrollo de nuevas formas de transporte. En ese proceso, destacó el papel de China, tanto por los avances en los sistemas de carga como por la aparición de empresas que desarrollan automóviles y vehículos voladores.

Autos autónomos: qué tecnología ya está disponible

La conducción autónoma avanza por etapas. Según explicó Dietrich, los vehículos que circulan actualmente en la Argentina suelen incorporar sistemas de nivel 2, que permiten acelerar, frenar y mantener el carril de manera automática, aunque requieren que el conductor permanezca atento y con las manos en el volante.

Los sistemas incluyen alertas cuando el vehículo detecta que el conductor retira las manos del volante o se aproxima a las líneas del carril. Si no se cumplen las condiciones de seguridad, el automóvil puede desactivar las funciones de asistencia.

Los vehículos que circulan actualmente en la Argentina suelen incorporar sistemas de nivel 2,
Los vehículos que circulan actualmente en la Argentina suelen incorporar sistemas de nivel 2,Archivo el cronista

Para el empresario, estas tecnologías ya modifican la experiencia de manejo y pueden reducir los riesgos asociados con las distracciones humanas. “El auto es más seguro que lo que sos vos”, afirmó, al explicar que los sistemas electrónicos pueden mantener una atención constante sobre determinadas variables de la conducción, mientras que una persona puede distraerse por el cansancio, una conversación o lo que ocurre dentro del vehículo.

La automatización también abre interrogantes sobre las próximas generaciones. Dietrich consideró que, así como hoy conviven personas que aprendieron a conducir vehículos manuales con otras que utilizan exclusivamente cajas automáticas, en el futuro habrá jóvenes que solo conozcan los autos eléctricos y autónomos.

“Va a haber una generación que solo va a manejar autos autónomos”, pronosticó. La transformación, agregó, también podría modificar la relación de las personas con el aprendizaje de la conducción y con la necesidad de obtener una licencia para manejar.

El cambio no se limita a la experiencia individual. La expansión de los vehículos sin conductor también plantea interrogantes sobre el futuro de actividades como el taxi, los remises y el transporte de pasajeros en general, aunque Dietrich no presentó estimaciones sobre el alcance ni los plazos de esa transformación laboral.

China acelera la carrera por los autos eléctricos

La electrificación es otro de los ejes de la transformación. Dietrich distinguió entre los vehículos híbridos, los híbridos enchufables y los eléctricos puros, que dependen de la carga de sus baterías para desplazarse.

Los híbridos enchufables combinan un sistema de propulsión eléctrica con otro de combustión, lo que permite ampliar la autonomía total y reducir la dependencia de los puntos de carga durante los viajes. Dietrich señaló que algunos de estos vehículos alcanzan una autonomía combinada de hasta 1.200 kilómetros.

Algunos de estos vehículos alcanzan una autonomía combinada de hasta 1.200 kilómetros.
Algunos de estos vehículos alcanzan una autonomía combinada de hasta 1.200 kilómetros.Archivo el cronista

En los eléctricos puros, en cambio, el tiempo necesario para recargar la batería continúa siendo una variable central. El empresario utilizó como ejemplo un viaje desde Buenos Aires hasta Mar del Plata: además de la autonomía del vehículo, el conductor debe considerar cuánto tardará en recuperar la energía necesaria para continuar.

Pero ese límite podría reducirse con los avances en la potencia de los cargadores. “China está liderando en todo esto”, sostuvo Dietrich, quien también destacó el papel de Estados Unidos y de empresas como Tesla en el desarrollo de nuevas tecnologías.

Para ilustrar la diferencia, comparó los cargadores rápidos de 60 kilovatios con equipos de hasta 1.500 kilovatios que, según indicó, ya existen en China. En ese escenario, una recarga que puede demandar alrededor de una hora podría reducirse a unos cinco minutos, siempre que el vehículo y la batería admitan esa potencia y se den las condiciones técnicas necesarias.

La velocidad de carga podría modificar la principal limitación práctica de los autos eléctricos en los viajes largos. Si el tiempo de espera se aproxima al de una parada breve en una estación de servicio, la autonomía pierde parte de su peso como obstáculo para elegir esta tecnología.

Autos voladores: el próximo paso de la movilidad

Dietrich también se refirió al desarrollo de vehículos voladores, una tecnología que algunas compañías ya comenzaron a comercializar. Durante su visita a China, contó que conoció los avances de Xpeng, una empresa que fabrica automóviles, robots y vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical, conocidos como eVTOL.

Auto volador modelo eVTOL. Fuente: Xpeng AeroHT.
Auto volador modelo eVTOL. Fuente: Xpeng AeroHT.

Según relató, estos vehículos tenían un precio cercano a los u$s 300.000 y la compañía había vendido alrededor de 8.000 unidades hasta abril. También mencionó los denominados flying camps, instalaciones pensadas para organizar despegues, aterrizajes y conexiones entre distintos puntos.

El empresario imaginó cómo podría funcionar ese sistema en la Patagonia, con conexiones aéreas entre localidades como San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Bariloche. En ese escenario, un recorrido que actualmente demanda un viaje por carretera podría resolverse en pocos minutos.

“Todo eso está a la vuelta de la esquina”, afirmó Dietrich, al referirse a los cambios que podrían experimentar los medios de transporte y las ciudades. No obstante, el desarrollo de estas alternativas dependerá de su evolución tecnológica y de la infraestructura necesaria para operar de manera segura.

Autos eléctricos en la Argentina: cuánto falta para viajar

El avance tecnológico también plantea un desafío para la Argentina: adaptar la infraestructura vial y energética a una flota cada vez más electrificada.

Dietrich reconoció que el país todavía tiene limitaciones para realizar determinados recorridos largos en vehículos eléctricos. Aunque afirmó que la red de carga crece mes a mes, admitió que hay destinos a los que todavía resulta difícil llegar con un auto de este tipo.

Como ejemplos, mencionó los viajes a Ushuaia y Bariloche, que pueden exceder las posibilidades de la infraestructura disponible según el recorrido y el vehículo utilizado. En cambio, sostuvo que ya existen puntos de carga para viajar a destinos como Mar del Plata, Rosario, Córdoba y Santa Fe, y destacó también la posibilidad de circular por Uruguay.

El empresario mencionó estaciones de servicio, centros comerciales y otros establecimientos entre los lugares que incorporaron cargadores. Sin embargo, la disponibilidad de puntos de carga no elimina todas las restricciones: también importan su ubicación, la potencia de los equipos y el tiempo que necesita cada modelo para recuperar autonomía.

Mariano Gorodisch
Mariano GorodischArchivo el cronista

La diferencia entre los autos eléctricos puros y los híbridos resulta central para entender esas limitaciones. Mientras los segundos cuentan con el respaldo de un motor de combustión, los primeros dependen de la red de carga para completar sus trayectos.

La evolución de los cargadores de alta potencia, con China como uno de los principales protagonistas de esa carrera, podría cambiar esa ecuación. Para Dietrich, la transformación no se limita a reemplazar los motores tradicionales por baterías: también incluye nuevas formas de conducción, vehículos capaces de volar y una reorganización de la movilidad que podría alterar la vida cotidiana en las próximas décadas.