

Las expectativas de contratación en la Argentina se mantienen en terreno positivo, aunque con menos impulso que a comienzos de año. Así lo indica un relevamiento realizado por ManpowerGroup, que destaca que la expectativa neta de empleo (ENE) para el tercer trimestre de 2026, se ubicó en +6% ajustado por estacionalidad, cuatro puntos por debajo del +10% del primer trimestre y un punto por encima de la medición interanual.
En concreto, el estudio, realizado entre el 1 y el 30 de abril entre más de 750 empleadores argentinos, mostró que el 33% de las empresas planea aumentar sus dotaciones, mientras que el 29% prevé reducirlas. Otro 36% no espera realizar cambios y el 2% restante aún no lo definió.
Sin embargo, el promedio general esconde diferencias marcadas por actividad. “No hay un crecimiento homogéneo del empleo, sino sectores puntuales que están teniendo buenas noticias”, explicó Luis Guastini, director regional de ManpowerGroup para Argentina, Uruguay y Paraguay. El ejecutivo agregó que la encuesta refleja una economía con sectores optimistas y otros todavía retraídos.
Por sectores, Servicios Públicos y Recursos Naturales lidera las intenciones de contratación, con una ENE de +30%. Detrás se ubican Automotriz, con +25%, y Tecnología y Servicios de TI, con +22%. En el otro extremo, Servicios Profesionales, Científicos y Técnicos registró la expectativa más débil, con -8%, seguido por Finanzas y Seguros, con -2%.
Los sectores más dinámicos
Además, Guastini vinculó el mayor dinamismo con actividades que tienen proyectos específicos o fundamentos más estructurales. En energía, señaló, se acumulan varios trimestres de mejores perspectivas. En automotriz, la mejora puede responder a proyectos concretos en determinadas terminales. En tecnología, tras varios trimestres de cautela, algunos proyectos vuelven a demandar incorporaciones.
En cambio, las actividades más ligadas al consumo continúan condicionadas por una demanda débil. “Todo lo que está vinculado al consumo está muy retraído”, sostuvo Guastini. También advirtió que los servicios profesionales que exportan enfrentan problemas de competitividad asociados al salario y al contexto de costos.

Asimismo, la industria manufacturera muestra una pérdida de impulso frente al inicio del año. En el primer trimestre el sector tenía una expectativa de +15%, mientras que ahora se ubica en +5%. “Hay muchos sectores que están operando con altos niveles de stock, lo cual hace que no contraten personal”, explicó. A eso sumó la presión de productos importados y la menor demanda interna.
Por regiones, el NOA presenta la expectativa más alta, con +17%, seguido por Patagonia, con +14%, y AMBA, con +7%. Cuyo muestra una expectativa neutra, de 0%, mientras que la región Pampeana registra la proyección más débil, con -2%. Frente al primer trimestre, las intenciones de contratación se debilitaron en cinco de las seis regiones relevadas.
Sin movimientos masivos
En paralelo, Guastini planteó que el crecimiento de energía, minería o recursos naturales no genera necesariamente un traslado masivo de trabajadores desde los grandes centros urbanos. “No vemos un movimiento masivo de gente desde el conurbano bonaerense hacia esos sectores”, afirmó. En Neuquén, agregó, llegan entre 20 y 25 familias por día, aunque el fenómeno sigue siendo acotado frente al tamaño del mercado laboral del AMBA.
Por último, el ejecutivo relativizó el impacto de los cambios normativos sobre la creación de puestos. “El marco jurídico laboral no es generador de empleo por sí mismo. Lo que hace es dar el contexto para que se genere empleo si la actividad económica lo demanda”, afirmó. Para Guastini, consumo, crédito y actividad serán las variables que definirán si la contratación recupera velocidad en los próximos meses.















