La velocidad con la que cambian la tecnología y las formas de trabajar está modificando una de las premisas históricas de Recursos Humanos. Ya no alcanza con contratar personas que acumulen conocimientos: las empresas buscan colaboradores capaces de aprender de manera permanente. La curiosidad, la adaptabilidad y la disposición a incorporar nuevas herramientas aparecen hoy como competencias tan importantes como las habilidades técnicas.
Ese fue uno de los consensos del panel “El talento se forma: cómo preparar a los equipos para lo que viene”, realizado durante el evento Talento y Marca Empleadora, organizado por El Cronista y Apertura, donde referentes de ABB, Arcos Dorados, Nestlé y Cervecería y Maltería Quilmes compartieron cómo están transformando sus estrategias de desarrollo.
“Hoy aprendemos algo que no necesariamente nos va a servir para siempre”, resumió María Fernanda Amado, directora de RR.HH., Legales y Compliance de Nestlé Argentina, Uruguay y Paraguay. Para la ejecutiva, el desafío ya no consiste únicamente en ofrecer capacitaciones, sino en desarrollar personas con curiosidad, resiliencia y ganas de seguir aprendiendo. Como ejemplo, contó que la compañía creó una red de Digital Champions que acompaña a los equipos para incorporar nuevas herramientas y traducir la tecnología en mejoras concretas para el trabajo cotidiano.
Además, Érica Zamora, vicepresidenta de Gente de Cervecería y Maltería Quilmes, sostuvo que la inteligencia artificial obliga a reforzar capacidades que exceden el dominio de una plataforma. La compañía impulsa programas de formación en IA y pensamiento crítico, pero también ofrece becas para que los colaboradores estudien temas que incluso no están vinculados con su función actual. “No siempre sabemos qué vamos a necesitar aprender”, explicó.
Necesidad de capacitación continua
En ABB, el aprendizaje continuo también atraviesa a quienes llevan décadas dentro de la organización. Santiago Fernández Di Pardo, líder de Recursos Humanos para Argentina, Uruguay y Paraguay, contó el caso de un ingeniero con una extensa trayectoria que recientemente le confesó que nunca había sentido tanta necesidad de seguir capacitándose como ahora. Para el ejecutivo, la combinación entre la experiencia de los profesionales más senior y la mirada de los jóvenes resulta clave para mantener la innovación.
Por su parte, Diego Grieco, gerente de People & Culture de Arcos Dorados, destacó que más del 95% de quienes ingresan a la empresa atraviesan allí su primer empleo. En ese contexto, explicó que la principal condición que buscan al seleccionar candidatos no es la experiencia previa, sino las ganas de aprender. Después, aseguró, la organización se ocupa de brindar formación técnica, acompañamiento personalizado y desarrollo de habilidades blandas.
“No siempre sabemos qué vamos a necesitar aprender”
En paralelo, las cuatro compañías coincidieron en que formar talento dejó de ser una tarea limitada a cursos o plataformas de e-learning. Rotaciones entre áreas, mentorías, proyectos desafiantes, movilidad internacional y exposición temprana a responsabilidades reales forman parte de una estrategia que busca acelerar el aprendizaje desde la experiencia.
Finalmente, otro punto de acuerdo fue que el desarrollo profesional también se convirtió en una herramienta de fidelización. Las oportunidades de crecimiento, la movilidad interna y una cultura que promueva el aprendizaje aparecen hoy como factores cada vez más determinantes para atraer y retener talento en un mercado laboral donde las competencias evolucionan mucho más rápido que cualquier plan de estudios.










