A un año de haber tomado el volante del negocio de autos y vans de Mercedes-Benz en la Argentina, Prestige Auto sigue expandiendo su operación. Relanzará en el país la marca Smart, que décadas atrás perteneció a la alemana y que hoy, con la automotriz china Geely como dueño, se especializa en autos eléctricos.
La venta comenzará en agosto y la expectativa es que comercialice 300 unidades al cabo de un año, con el objetivo de alcanzar 450 en una segunda etapa.
Así lo anunció Daniel Herrero, CEO de Prestige, durante el “Vans Day” que organizó la empresa en el autódromo Roberto Mouras, de La Plata, para presentar las novedades del segmento de vehículos comerciales de la marca.
Creada en 1994 como un joint venture entre Daimler (dueña de Mercedes-Benz) y la fabricante suiza de relojes Swatch, Smart nació como marca de revolucionarios city cars, como el icónico modelo para dos pasajeros (ForTwo) que lanzó en 1998. En 2004, nació el ForFour, de cuatro plazas.
Smart se vendió en la Argentina desde 2010 a 2019. Afectada por la restricción de importaciones que sufrió la economía local entre 2011 y 2015, su cese de comercialización, sin embargo, estuvo relacionada con la venta de la empresa a Geely, en marzo de 2019. En el país, se comercializaron unas 1600 unidades durante esos nueve años.
“Nuestra idea es estar cerca del cliente, con lo que el cliente quiere y entregarle todas las alternativas”, explicó Herrero la decisión de la vuelta.
“Vamos a estar distribuyendo todo el line-up de Smart en la Argentina, incluso, la versión Brabus (deportiva). Como es una marca que fue de Mercedes-Benz y la asociación es con Geely, va a ser vendido y exhibido en los concesionarios de Mercedes-Benz. El servicio de Smart lo van a prestar todos los concesionarios de la marca”, anunció Herrero en el evento.
“Geely tiene el 10% de Mercedes-Benz. Si bien la negociación del contrato fue con Geely, la primera autorización fue de Alemania”, apuntó.
Luego, en diálogo con El Cronista, el piloto de Prestige profundizó las razones de la decisión: “Hay un proceso de electrificación que empieza a aparecer en la Argentina y, en el caso del segmento premium, ya se ve en un segundo o tercer auto de la casa. Para eso, fuimos a buscar una marca premium asociada a Mercedes-Benz. Y, por esa misma razón, permite hacerlo de manera sinérgica en nuestros concesionarios. Eso minimiza el riesgo y la inversión que teníamos que hacer”.
El primer año, Prestige traerá 300 unidades de Smart, informó Herrero. “La idea es llegar a 450 unidades”, agregó.
Será la primera marca que Prestige sumará a su portafolio que no pertenece a Mercedes-Benz. La otra que lanzó semanas atrás, Maybach, es de la automotriz alemana.
Tras la remoción de restricciones cambiarias y aduaneras, el mercado automotor, que se normalizó en 2024, creció 48% en 2025, a 612.000 unidades. El año pasado, el Gobierno además implementó un cupo de 50.000 unidades para vehículos de motor híbrido o eléctrico cuyo valor FOB fuese inferior a los u$s 16.000. Lo repitió este año.
La mayoría de esos productos se importaron de China. Eso favoreció que las marcas importadas llegaran a niveles inéditos de participación: 15% del mercado en la actualidad. Cerca del 13,5% fueron de origen chino.
Si bien los productos de Smart no ingresan en el cupo -cuestan más de u$s 16.000 valor FOB-, la intención es aprovechar ese envión. Prestige lanzará la marca en julio, cuando lleguen las primeras unidades a concesionarios.
Tras firmar la compra en febrero, Prestige asumió la operación de Mercedes-Benz el 17 de junio. Durante la presentación de este miércoles, Herrero repasó los hitos de ese año.
De 14.000 unidades de Sprinter previstas en el último plan de producción de Daimler, terminaron siendo 15.690 en 2025, con el objetivo de superar las 20.000 en 2026. Las exportaciones serán 12.000 contra 9300. Las ventas domésticas de vehículos comerciales sumarán 7330, entre 6600 unidades de Sprinter y 430 de Vito, van importada de España. Fueron 5300 el año pasado. En tanto, en 2026, la estrella proyecta comercializar 4000 autos premium, contra 2268 de 2025, año en el que el plan preliminar había previsto 1500.
La planta de Virrey del Pino produjo 30% más con la misma gente, luego creció 20% en personal y el ausentismo bajó del 11% a menos del 3%. “Eso habla a las claras de que la gente ‘compró’ el proyecto”, resaltó Herrero.
Para el salto de producción, Prestige también invirtió: u$s 100 millones, destinados a celdas robóticas en soldadura, mejoras en las líneas de pintura y ensamble, y el desarrollo de una pista off road, indicio temprano de la idea de desarrollar una versión 4x4 de la Sprinter. Además, invirtió u$s 3,2 millones -en dos instancias- para estar abastecida de stock de repuestos.

Herrero hablaba con un cartel a su derecha. “Sprinter: 30 años hecha en la Argentina”, decía, sobre el utilitario que se produce desde 1996 en el país. Prestige presentó la versión automática, que se empezó a producir en marzo. La previsión es que, en 2027, haga 4000 unidades. Es lo que permite la restricción de abastecimiento de transmisiones que hace Alemania (la caja es la misma que equipa a todos los vehículos de la marca).
No es la única novedad del modelo. En el segundo semestre, se lanzará la Sprinter con tracción 4x4. El foco será para los chasis de motorhome (otra innovación) y combis de pasajeros 19+1. También, se utilizará para ambulancias rurales. Para el resto de los modelos, será a pedido.
“El gran desarrollo de América latina pasa por la minería y el petróleo. Esas industrian necesitan 4x4 para el transporte de carga y de personal. En una pick-up, llevás a cinco personas. En una Sprinter, podés llevar a 19. Hay expectativa”, dimensionó Herrero ese mercado.
Sin embargo, la gran expectativa sigue siendo los u$s 400 millones que Prestige proyecta invertir para sumar un nuevo modelo a la línea de montaje de Virrey del Pino.
Las negociaciones con Alemania son para que sea la próxima generación de Sprinter, con motorización eléctrica. “Si podemos hacer la Sprinter eléctrica, la vamos a hacer y la vamos a pelear”, proclamó el CEO. “Estamos más cerca. Estiramos la luna de miel”, añadió, en relación al reciente premio que Prestige recibió en como uno de los mejores distribuidores de la marca en el mundo.
“Técnicamente, entre este año y principios del próximo, Mercedes-Benz tiene que definir su estrategia de cuánto a estirar, o no, el modelo actual de Sprinter y cómo va a avanzar con su proceso de distribución de vehículos nuevos. En función de esa decisión, haremos nuestro plan”, explicó después a este cronista.
Por lo pronto, el aumento de exportaciones está justificado por el crecimiento de Brasil y la incorporación de nuevos mercados. Prestige ya recibió la asignación de los Estados Unidos y África, mercados a los que empezará a exportar a inicios de 2027.
“Esos destinos ya están aprobados por Alemania. Estamos en proceso de negociación con Mercedes-Benz de los Estados Unidos y los distribuidores de África sobre cómo homologarlos y los mandamos. Demandará entre seis y ocho meses”, indica Herrero. Calcula que el paquete de nuevos mercados puede reportarle entre 3000 y 4000 unidades adicionales de exportación.
El proyecto de Prestige es convertir al complejo Juan Manuel Fangio, de Virrey del Pino, en un polo de fabricación automotriz. Sobre todo, luego de que el predio ganó espacio, tras la mudanza de la línea de producción de pesados a la nueva planta que la escindida Mercedes-Benz Camiones y Buses inauguró en Zárate.
“Estamos hablando con dos o tres proveedores que pueden venir a instalarse y producir en Virrey del Pino. Eso dará una sinergia de costos importante. Y lo otro siempre lo dijimos”, comenta.
“Lo otro” es la intención de construir una nueva nave en el predio para producir vehículos de otra marca. “Así como arrancamos con bicicletas, que es un proyecto paralelo de agregado de valor, podemos arrancar con eso”, asegura sobre ese “Wall to wall”, como lo define.
“Son dos proyectos en paralelo: la inversión para un nuevo producto de Mercedes-Benz y el área de nuevos negocios, que va desde la producción de bicicletas (N.d.R.: E-Bike, desarrollada con Enerby, empresa especializada en micromovilidad) al parque logístico en Virrey del Pino y todo el proceso de transformación en el vehículo que hay ahora”, añade, sobre las distintas variantes que ganó Sprinter en el último año, que también incluyen un “Camper kit”: módulo montable que, en una hora, permite convertir un transitoriamente un furgón de trabajo en un motor home, equipado con heladera, anafe, ducha, termotanque y, en un futuro, también lavarropas.
Existen conversaciones y opciones, sugiere Herrero, sobre la producción de autos para otra marca. Así como, en su momento, se habló de BYD, ahora, se suman otros nombres. “Que hayamos firmado el acuerdo con Geely implica que somos socios de ello. Ya tenemos la puerta abierta y los contactos. Es una posibilidad”, había respondido en la conferencia, cuando le preguntaron si la planta podría producir a futuro algún modelo de esa automotriz china, que firmó un reciente acuerdo con Renault para desarrollar vehículos en Brasil.
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