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Durante buena parte de su historia, Antares fue sinónimo de una imagen muy concreta: grandes bares cerveceros, largas barras con decenas de estilos de “birra” tirada y locales que funcionaban como punto de encuentro para una comunidad que creció junto con el auge de la cerveza artesanal argentina. Sin embargo, el mercado cambió.

La caída del consumo en algunos segmentos, el crecimiento de nuevos competidores, la mayor presión sobre los costos operativos y la transformación de los hábitos de salida obligaron a muchas empresas del sector a replantear sus estrategias de expansión.

Antares decidió hacerlo con una apuesta distinta: replantear la lógica del formato único y desarrollar un sistema de franquicias escalable, capaz de adaptarse a ciudades, públicos y niveles de inversión muy diferentes.

La compañía, nacida en Mar del Plata hace 27 años, comenzó como un brewpub artesanal y terminó construyendo una de las redes más reconocidas del sector.

En el camino abrió franquicias, amplió su capacidad productiva, desarrolló una planta industrial capaz de producir un millón de litros mensuales y creó una red nacional de comercialización. Ahora busca una nueva etapa.

De una única Antares a cuatro modelos distintos

La principal novedad del nuevo esquema es que ya no existe una sola forma de abrir una franquicia Antares. La empresa diseñó cuatro formatos diferentes, cada uno pensado para una necesidad específica de mercado.

El modelo Flagship representa la experiencia tradicional de la marca. Son locales de entre 250 y 300 metros cuadrados, con una inversión asociada a espacios amplios, una propuesta gastronómica completa y equipos de entre 14 y 18 personas. El fee de ingreso es de u$s 22.000.

A su lado aparece el formato Multitarget, una versión más compacta que mantiene buena parte de la experiencia tradicional pero reduce superficie y estructura operativa. Estos locales requieren entre 120 y 150 metros cuadrados y funcionan con equipos de entre ocho y doce personas. También tienen un fee de u$s 22.000.

Pero los cambios más significativos aparecen en los formatos más nuevos.

El modelo Lab fue pensado para consumidores interesados en propuestas más innovadoras y experiencias diferenciadas. Requiere entre 80 y 100 metros cuadrados y un equipo de seis a diez personas. El fee de ingreso baja a u$s 11.000.

Por último aparece el formato Pop-Up, la gran apuesta para mercados estacionales, eventos, festivales y espacios temporales. Allí la superficie se reduce a apenas 10 o 20 metros cuadrados, el staff necesario es de tres o cuatro personas y el fee de ingreso baja hasta u$s 7.000.

Más que cerveza

El cambio de formato también refleja una transformación más profunda.

Durante años, el negocio de las cervecerías artesanales estuvo centrado casi exclusivamente en la bebida. Hoy Antares busca construir algo más amplio.

El dossier de franquicias muestra que la empresa pone cada vez más énfasis en la gastronomía, la ambientación, la experiencia de consumo y la coctelería.

Incluso desarrolló una propuesta específica junto al reconocido bartender Tato Giovannoni para complementar la oferta tradicional de cerveza.

La lógica es sencilla: si el consumidor sale menos veces o administra con más cuidado su gasto recreativo, cada visita tiene que ofrecer más motivos para quedarse.

Por eso los nuevos locales buscan funcionar como espacios de encuentro y no únicamente como puntos de venta de cerveza.

Cuánto cuesta ingresar al negocio

El sistema de franquicias contempla contratos base de cinco años.

Según la información presentada por la compañía, el recupero estimado de la inversión se ubica en torno a los 36 meses.

Las regalías equivalen al 4% de los ingresos y existe un aporte adicional del 1% destinado al fondo de publicidad de la marca.

La inversión total dependerá del formato elegido, la ubicación y la obra necesaria para poner en marcha el local.

Por eso la empresa trabaja con un proceso de evaluación individual que incluye análisis de plaza, selección del formato, estimación de inversión, búsqueda de ubicación y posterior capacitación del franquiciado.

El negocio detrás del cambio

La decisión de segmentar la oferta revela una lectura del mercado.

Los grandes locales siguen existiendo y continúan siendo una parte central de la identidad de Antares. Pero ya no son la única alternativa para crecer.

Los formatos más pequeños permiten reducir inversión inicial, costos operativos y riesgos asociados a la apertura de nuevos puntos de venta.

También facilitan desembarcos en ciudades más pequeñas, polos turísticos estacionales o espacios donde el modelo tradicional resultaría demasiado costoso.

En otras palabras, la compañía busca que el crecimiento no dependa exclusivamente de encontrar inversores dispuestos a abrir grandes cervecerías. La apuesta es construir una red mucho más flexible.