

El tipo de cambio le pasó factura a la CFE. Aunque la empresa logró contener parte de la presión de los combustibles, registró una pérdida neta de MXN $23,310 millones de pesos en el tercer trimestre, acompañada de una pérdida cambiaria de MXN $20,033 millones. En nueve meses, su utilidad neta se desplomó 80% anual.
El golpe deja al descubierto una vulnerabilidad estructural de la eléctrica estatal: buena parte de sus obligaciones financieras está denominada en dólares, mientras sus ingresos se generan principalmente en pesos.
De acuerdo con el reporte financiero enviado a la BMV, el deterioro también se reflejó en el acumulado del año. Entre enero y septiembre, la utilidad neta de CFE se contrajo 80% anual, hasta MXN $24,313 millones, frente a más de 125,000 millones del mismo periodo de 2025.
La empresa que lidera Emilia Calleja Alor señaló que entre enero y septiembre de este año la utilidad total de la empresa se contrajo 80% anual, al ubicarse en MXN $24,313 millones, contra más de MXN $125 mil millones del año pasado.
En su reporte trimestral, la empresa del Estado señaló que la pérdida cambiaria registrada entre julio y septiembre afectó directamente el resultado del periodo.
El cambio frente a 2025 es considerable: en los primeros nueve meses del año pasado, CFE había obtenido una utilidad cambiaria de MXN $96,946 millones de pesos; en el mismo periodo de este año, ese beneficio se redujo a apenas 1,287 millones.
Aumenta 5.46% la deuda de largo plazo
El reporte también mostró un incremento de 5.46% en la deuda de largo plazo de la CFE solo en los primeros nueve meses de este año, en comparación con el cierre de 2025.
En otro renglón, la deuda financiera total llegó a MXN 501,315 millones al cierre de septiembre y la deuda de largo plazo fue de MXN $422,028 millones, lo que significó prácticamente 22 mil millones más que al corte del 31 de diciembre.
La empresa reconoce que enfrenta riesgos cambiarios para la deuda, pues 50.4% de la deuda está denominada en dólares, y la mayoría de los ingresos están denominados en pesos mexicanos, por lo que una depreciación del peso es un factor que puede afectar los estados financieros.
Para contrarrestar los riesgos, la empresa contrató swaps de divisas que al cierre del tercer trimestre del año sumaron MXN $213,998 millones.














