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S&P Global Ratings elevó la calificación crediticia de Grupo Aeroméxico a ‘BB-’ desde ‘B+’, misma que está respaldada por la resiliencia de su modelo de negocio, la reducción de su deuda y su capacidad para mantener la rentabilidad en medio de la volatilidad de la industria aérea y el incremento de los costos operativos.

De acuerdo con un análisis, la mejora refleja un perfil de riesgo financiero más sólido, respaldado por la capacidad de la aerolínea mexicana para trasladar los mayores costos del combustible a las tarifas, optimizar su capacidad y mantener una generación positiva de efectivo, de acuerdo con un comunicado de la calificadora.

La agencia mantuvo una perspectiva estable para Aeroméxico; lo anterior ante la expectativa de que la compañía conservará márgenes sólidos de EBITDA y suficiente liquidez para cubrir sus necesidades operativas y financieras sin recurrir a deuda adicional.

Aeroméxico reduce su deuda y mantiene la generación de efectivo

La deuda bruta de Aeroméxico disminuyó 7% interanual, a u$s1,153 millones al 30 de septiembre de 2026, impulsada por una estructura de capital disciplinada y el pago programado de arrendamientos financieros, sin contratar nuevos préstamos, según S&P.

La rentabilidad se moderó. El EBITDA anualizado de Aeroméxico durante los nueve meses finalizados en septiembre alcanzó u$s1,304 millones, una caída de 15% frente a los u$s1,539 millones del mismo periodo de 2025. El margen de EBITDA se redujo a 22%, desde 29.4%.

Aun con esta contracción, S&P consideró que el desempeño de Aeroméxico fue más resistente que el observado entre las aerolíneas de bajo costo, que enfrentaron una erosión más pronunciada de sus ganancias.

Tarifas y clientes premium respaldan a Aeroméxico

Para S&P, Aeroméxico tiene una fortaleza que le favorece frente a su competencia. El documento detalla que el modelo de servicio premium le permite atender a una base de clientes de mayor valor y aumentar las tarifas sin provocar una disminución sustancial del volumen de pasajeros.

La estrategia, combinada con una gestión disciplinada de la capacidad, impulsó un crecimiento de 12% interanual en los ingresos por asiento-kilómetro disponible (RASK), que alcanzaron 10.12 centavos durante los primeros nueve meses de 2026.

Aeroméxico también consiguió trasladar a sus clientes el aumento de los costos del combustible. En el tercer trimestre, había recuperado mediante mayores ingresos tarifarios el equivalente a 113% del incremento interanual de ese gasto. En el acumulado de nueve meses, la recuperación alcanzó 123% del aumento del costo del combustible para aviones, equivalente a unos u$s420 millones.

Este avance contribuyó a elevar los ingresos totales en u$s517 millones durante el periodo, aunque el crecimiento de las ventas no se tradujo proporcionalmente en mayores ganancias debido a las presiones sobre otros componentes de la estructura de costos.