

El Gobierno de México puso en marcha una importante modificación en el Reglamento de la Ley de Aeropuertos que cambiará la forma en que se asignan los horarios de aterrizaje y despegue en las terminales aéreas del país.
La medida busca mejorar la organización del tráfico aéreo, evitar problemas de saturación y garantizar que las operaciones se realicen bajo criterios más estrictos de seguridad y eficiencia.
Con este nuevo esquema, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) tendrán mayores facultades para controlar la capacidad operativa de los aeropuertos y determinar cuántos vuelos pueden despegar o aterrizar cada hora.

Así serán las nuevas reglas para aterrizajes y despegues
Uno de los cambios más relevantes es la creación de una clasificación oficial para los aeropuertos del país según su nivel de saturación. A partir de ahora, las terminales serán evaluadas en función de su capacidad operativa, infraestructura y demanda de vuelos.
Los aeropuertos podrán ser catalogados como no saturados, con potencial de saturación o en condiciones de saturación.
Esta clasificación permitirá a las autoridades aplicar medidas específicas para cada caso y evitar que la demanda de operaciones supere la capacidad real de las instalaciones.
Además, la SICT será la encargada de establecer el número máximo de aterrizajes y despegues permitidos por hora en cada aeropuerto, tomando en cuenta factores como la seguridad aérea, las características de las aeronaves, la infraestructura disponible y las recomendaciones de los comités operativos.
El AICM podría enfrentar mayores controles operativos
La reforma pone especial atención en las terminales con mayores niveles de congestión. Actualmente, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) es el único del país que fue declarado oficialmente en condiciones de saturación, por lo que será uno de los principales afectados por las nuevas disposiciones.
Las autoridades buscan evitar retrasos, mejorar la puntualidad de las operaciones y optimizar el uso de la infraestructura existente. Para ello, los horarios de vuelo serán asignados bajo reglas más estrictas y con una supervisión más cercana de la AFAC.
En los próximos 60 días hábiles, la SICT deberá concluir la clasificación de los aeropuertos mexicanos, mientras que la AFAC actualizará las bases generales para la asignación de slots, los espacios horarios que permiten a las aerolíneas operar en una terminal aérea.

Qué pasará con los vuelos y quién tendrá prioridad para operar
El nuevo decreto también establece un orden de prioridad para la asignación de horarios de aterrizaje y despegue en los aeropuertos saturados.
En primer lugar, estarán los vuelos regulares de pasajeros, considerados esenciales para la conectividad nacional e internacional. Después se ubicarán los vuelos de pasajeros bajo modalidad de fletamento o chárter, seguidos por los vuelos regulares de carga y los servicios de carga no regular.
Asimismo, las aerolíneas que ya operaban determinados horarios tendrán preferencia para conservar esos espacios, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.















