

El Senado de México aprobó por unanimidad una reforma que modifica el Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas.
Aunque la medida parece beneficiosa para los trabajadores, el dictamen incluye cambios en la regulación de horas extraordinarias que generan controversia: el límite de horas extra semanales pasa de nueve a doce, sin que se garantice un día adicional de descanso.

La reducción de jornada será gradual y recién arrancará en 2027
La reforma no entra en vigor de forma inmediata. El texto aprobado establece un calendario escalonado que mantiene las 48 horas semanales durante 2026 y va reduciendo progresivamente hasta llegar a las 40 horas en 2030:
- 2027: 46 horas semanales
- 2028: 44 horas semanales
- 2029: 42 horas semanales
- 2030: 40 horas semanales
Esto significa que los efectos concretos para los trabajadores todavía tardarán al menos un año en materializarse, y la meta final se alcanzará recién al cierre de esta década.
Las 12 horas extra semanales: qué dice el dictamen y cómo se pagarán
El dictamen aprobado en el Senado de la República amplía el tope de horas extraordinarias permitidas por semana de nueve a doce.
Estas horas deberán distribuirse en bloques de hasta cuatro horas diarias y en no más de cuatro días a la semana. En cuanto a su pago, la norma establece un recargo del 100% sobre el salario ordinario por cada hora extra dentro del límite legal, y del 200% si se supera ese tope.
Un punto central del debate es que las horas que se eliminen de la jornada actual deberán reconocerse y abonarse como trabajo extraordinario durante el período de transición. Asimismo, queda prohibido que los menores de 18 años realicen horas extra bajo cualquier modalidad.
Sin embargo, la reforma no garantiza un día extra de descanso para los trabajadores.

El texto pasa ahora a Diputados y luego a los congresos estatales
La reforma constitucional aprobada en el Senado de la República no tiene aún fuerza de ley. Para entrar en vigor, deberá ser ratificada por la Cámara de Diputados y, posteriormente, avalada por la mayoría de los congresos locales del país. Recién cumplidos esos pasos, el nuevo marco legal comenzará a regir.
Los impulsores de la iniciativa señalan que la reducción de horas semanales traerá beneficios en materia de salud, bienestar y productividad laboral, en un contexto donde México presenta altos índices de estrés en el trabajo y una elevada tasa de accidentes laborales. Sin embargo, la extensión del límite de horas extra y la ausencia de un día de descanso adicional son los puntos que más preocupan a los trabajadores y a algunos especialistas en derecho laboral.















