

México y Estados Unidos tienen una larga y próspera relación que se ha ampliado desde la firma del Tratado de Libre Comercio de 1994, pero para lograr que esa relación haga que América Latina se convierta en la región más próspera del mundo, se necesita firmar otro “TLC”, consideró Larry Rubin, presidente de The American Society Of México (Amsoc).

El fin de semana, Amsoc festejó por adelantado el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, que se conmemora este 4 de julio.
En una cena de gala se reunieron empresarios, senadores y diputados federales del PAN y del PRI, así como el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, a quienes se sumaron líderes de opinión, y un representante de la Embajada de Estados Unidos en México, pero no hubo representantes de Morena o de Movimiento Ciudadano en el encuentro.
En la reunión, Larry Rubin, una voz y representante del Partido Republicano en México, mismo al que pertenece el presidente Donald Trump, destacó el potencial de la relación bilateral, en medio de un largo y complejo proceso de renegociación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).
“Siempre he creído que la frontera que compartimos no debe verse como el límite de nuestras posibilidades. Debe verse como el punto de partida de nuestras oportunidades. Hoy tenemos frente a nosotros una oportunidad histórica”, dijo el empresario méxico-estadounidense.
La relocalización de cadenas productivas, la revolución tecnológica y la integración económica de América del Norte, añadió Rubin, pueden y deben convertir a nuestra región en la más competitiva del mundo.
El “otro” TLC
Uno de los puntos más controversiales de la relación entre el presidente Trump con México ha sido la constante amenaza de enviar fuerzas armadas de Estados Unidos al territorio nacional para detener capos de la droga en México, argumentando razones de seguridad nacional.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum ha acusado que un movimiento de ese tipo es una invasión a la soberanía nacional y ha condenado las amenazas de la Casa Blanca.
El vaivén de declaraciones y amenazas se ha convertido en uno de los impases más profundos en medio de la renegociación del T-MEC.
“La inversión llega cuando encuentra confianza, confianza en las instituciones, confianza en el Estado de Derecho, confianza en reglas claras y consistentes, confianza en que los compromisos se respetan. Y esa confianza y responsabilidad de todos. Gobiernos, empresas, sociedad civil. Porque cuando trabajamos juntos, nuestros países avanzan más rápido y llegan más lejos”, dijo Rubin.
Sin embargo, aseguró, el problema más grande que enfrenta la región es el crimen organizado.
“Pero ninguna estrategia de prosperidad estará completa si no enfrentamos juntos el principal desafío que limita nuestro potencial común. El crimen organizado. No es un problema exclusivamente en México, no es un problema exclusivamente en Estados Unidos, es un desafío compartido y merece la respuesta compartida”, dijo Rubin.
En este sentido, Rubin, a nombre de la Amsoc, puso sobre la mesa una propuesta: un nuevo “TLC”, pero con un significado diferente y alejado del comercio bilateral.
“Así como el TLC, el Tratado Libre Comercio, transformó la manera en que nuestras economías colaboran, ahora necesitamos un nuevo nivel de cooperación para apretar juntos a todo aquel que amenaza nuestra seguridad y nuestra prosperidad. Necesitamos un TLC nuevo, Tratado de Lucha contra el Crimen”, dijo.
El empresario señaló que para ello se debe construir un marco de cooperación binacional con objetivos claros, responsabilidades compartidas y con la determinación de que ambos países enfrentarán un fenómeno que no reconoce fronteras.
“No buscamos señalar culpables, buscamos construir soluciones, porque el crimen organizado afecta a nuestras comunidades, porque el fentanilo destruye vidas en ambos lados de la frontera, porque el lavado de dinero afecta a nuestras economías y porque ningún país puede resolver solo el problema que es por naturaleza transnacional. La cooperación no debilita la soberanía”, aclaró.
















