

Hace unas semanas, el Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) que establece la semana de 40 horas y, con ella, una medida que cambia las reglas del juego para millones de trabajadores y empleadores en todo el país: la obligación de implementar un sistema electrónico de registro de asistencia, conocido popularmente como “reloj checador”.
Ahora, con la conclusión del trámite de la reforma secundaria y el aval de la Cámara de Diputados, la medida ya es un hecho. Con ello, se consolida el último paso para la transición hacia la nueva jornada laboral de 40 horas en México.

¿Qué es el reloj checador y qué obliga a registrar exactamente?
El sistema de fichaje electrónico es un mecanismo que deberán instalar los patrones en sus centros de trabajo para registrar con exactitud los horarios de entrada y salida de cada empleado.
Su implementación quedó formalizada en la fracción XXXIV del artículo 132 de la LFT reformada y representa un cambio radical frente del modelo de control de asistencia informal que predominaba en muchas empresas.
La ley establece que será la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) la autoridad encargada de definir las reglas técnicas y operativas para su implementación, incluyendo las excepciones.
Un punto clave es que el contenido registrado en ese sistema solo podrá ser considerado como prueba plena en juicio si fue previamente acordado entre la persona trabajadora y la empleadora, lo que introduce una garantía bilateral en el uso de los datos.
Para quienes no cumplan con esta obligación, las sanciones económicas son contundentes: las multas por carecer del registro electrónico oscilarán entre los 29,327 y los 586,550 pesos, equivalentes a entre 250 y 5,000 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), según lo establecido en la adición de la fracción IV Bis del artículo 994 de la LFT.

Cuándo entra en vigor y qué ocurre durante la transición
El calendario de implementación tiene dos hitos fundamentales. El primero es el 1 de mayo de 2026, fecha en la que el dictamen aprobado contempla que entren en vigor las disposiciones de la reforma, una vez que sea ratificada por la Cámara de Diputados.
A partir de esa fecha y hasta el 31 de diciembre de 2026 se extenderá el período de transición, durante el cual la STPS deberá emitir los mecanismos para recopilar, procesar y evaluar los datos relacionados con la reducción de jornada laboral.
El segundo hito es el 1 de enero de 2027, cuando la reducción gradual de la jornada a 40 horas comenzará oficialmente y la obligación de contar con el reloj checador en todos los centros de trabajo será exigible de forma plena.
Esto le da a las empresas un margen de preparación de varios meses para adaptar sus procesos internos, aunque ya desde mayo estarán en el marco legal de la nueva norma.















