

Donald Trump confirmó este lunes que la decisión de lanzar la masiva operación militar contra Irán estuvo motivada por informes de inteligencia que detectaron un programa clandestino de enriquecimiento de uranio en un sitio previamente desconocido para las potencias occidentales.
En una entrevista exclusiva con el New York Post, el presidente de Estados Unidos afirmó que la república islámica intentaba desarrollar armamento atómico de manera subrepticia. Ese descubrimiento precipitó el inicio de la Operación “Epic Fury”, o “Furia Épica”, según denominó Washington a la campaña.
“Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos completamente”, declaró el mandatario sin rodeos. Y subrayó que el nuevo emplazamiento era distinto a las instalaciones permanentes ya conocidas e inspeccionadas por organismos internacionales.
Según Trump, el hallazgo ocurrió poco después de que las negociaciones diplomáticas celebradas en Ginebra fracasaran el jueves pasado. El colapso de esas conversaciones, combinado con la nueva inteligencia, habría sellado la decisión de actuar militarmente.
“Encontramos que estaban trabajando en un área totalmente diferente”, explicó Trump. Y agregó con su estilo característico: “Así que simplemente llegó el momento. Dije: ‘Vamos’”.

“Mucho más rápido que lo previsto”
Trump también aseguró que la campaña avanza “mucho más rápido de lo previsto”. Destacó que los ataques del fin de semana lograron eliminar a 49 altos funcionarios iraníes, entre ellos el Líder Supremo, el ayatolá Ali Khamenei, figura central del régimen desde 1989.
El presidente minimizó el riesgo de represalias terroristas contra suelo estadounidense y se mostró dispuesto a escalar la intervención si las circunstancias lo exigieran. “No tengo reparos respecto a las botas sobre el terreno”, advirtió, aunque aclaró que probablemente no serán necesarias.
Trump también reconoció que las encuestas internas revelan un apoyo minoritario a la guerra. Según Reuters/Ipsos, apenas el 27% de los estadounidenses aprueba la ofensiva. Sin embargo, el mandatario descartó los datos con determinación.
“Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos completamente”
“No me importan las encuestas. Tengo que hacer lo correcto”, afirmó. Y añadió que considera que esta acción “debería haberse realizado hace mucho tiempo”, presentándola como una obligación moral ante el mundo.
Mientras tanto, las consecuencias regionales se multiplican. La empresa estatal QatarEnergy suspendió toda su producción de gas natural licuado tras ataques con drones en sus plantas. Los precios del gas en Europa saltaron un 40% de forma inmediata.
En el campo de batalla, el balance humano continúa agravándose. La Media Luna Roja iraní reportó al menos 555 muertos en territorio persa desde el sábado. Israel también sufrió represalias con misiles, con 11 muertos confirmados.
Desde Teherán, el secretario de Seguridad Nacional, Alí Larijani, rechazó cualquier negociación inmediata. Citó el vacío de poder tras la muerte de Khamenei y advirtió que Irán está preparado para una prolongada guerra de resistencia contra las potencias occidentales.














