
Aprovechando el furor por las figuritas del Mundial, los ciberdelincuentes publican promociones falsas con precios muy por debajo del mercado para captar víctimas rápidamente. Como ocurre en muchas ciberestafas, apelan a la urgencia: dicen que quedan pocos paquetes disponibles o que la oferta es válida solo por unos minutos, generando presión en el usuario para comprar sin verificar.
Los enlaces circulan principalmente por WhatsApp, Instagram y otras redes sociales, y muchas veces imitan casi a la perfección la interfaz de sitios oficiales.
¿Cómo es la estafa con el álbum del Mundial 2026?
La estafa suele concretarse al final de la compra. En lugar de utilizar plataformas de pago seguras, estas redirigen a transferencias directas a cuentas de terceros, frecuentemente mediante billeteras virtuales.
Después de hacer el pago, el dinero se dispersa entre múltiples cuentas, dificultando enormemente el rastreo y la recuperación de los fondos.
¿Cómo identificar una página falsa antes de realizar una compra?
Como explica Betania Allo, abogada, divulgadora y especialista en ciberseguridad e inteligencia artificial, la primera señal de alerta es el precio. “Si la oferta parece demasiado buena para ser real, probablemente sea una estafa", aseguró en diálogo con El Cronista.
También es fundamental verificar que se trate del sitio oficial antes de ingresar datos personales o bancarios. “Los dominios fraudulentos suelen diferenciarse por detalles mínimos, mientras que las interfaces son copiadas casi idénticas a las originales”, agregó.

Otro punto clave es el método de pago. Los sitios legítimos utilizan plataformas reconocidas y mecanismos de protección al comprador. Si piden transferencias directas a personas desconocidas, hay que desconfiar inmediatamente.
Además, conviene evitar promociones que exigen compartir enlaces, completar encuestas o reenviar mensajes para acceder a supuestos beneficios como figuritas gratis o álbumes promocionales.
Las redes sociales son los principales canales para los fraudes
La experta detalla que las redes sociales facilitan cierto anonimato y permiten segmentar publicidad hacia personas interesadas en fútbol o coleccionables. Muchas de estas cuentas incluso pagan anuncios para aparecer como comercios legítimos en el feed de potenciales víctimas.
“En Instagram, por ejemplo, es común que deshabiliten comentarios para impedir que otros usuarios adviertan públicamente sobre la estafa”, explicó.
El robo no termina en la transferencia: cuáles son los otros peligros
Allo detalla que nuestros datos bancarios también se pueden ver vulnerados, por lo que recomienda no ingresar contraseñas ni códigos de verificación en páginas sospechosas.
Si una persona detecta un sitio fraudulento, puede reportarlo directamente a Google Safe Browsing para ayudar a bloquearlo y evitar nuevas víctimas.
En la parte de “report phishing”, dando click a este enlace.
¿Qué debe hacer una persona que ya realizó una compra en un sitio fraudulento?
La experta expone que lo primero es actuar rápido. Hay que comunicarse inmediatamente con el banco, la tarjeta o la billetera virtual para bloquear medios de pago, desconocer movimientos y evitar nuevas operaciones.
También es importante conservar toda la evidencia posible:
- Capturas de pantalla del sitio,
- Comprobantes de transferencia,
- Conversaciones,
- Perfiles de redes sociales y
- Números telefónicos involucrados.
Luego, hay que realizar la denuncia ante la fiscalía local o la unidad especializada en ciberdelitos de la jurisdicción correspondiente.
Finalmente, recomienda centralizar las compras a través de adultos y utilizar únicamente comercios oficiales, distribuidores autorizados o puntos de venta físicos conocidos.
“La educación digital temprana hoy es una herramienta de protección tan importante o más que cualquier antivirus”, concluyó.
















