

Una estafa con documentación falsa de ANSES quedó bajo la lupa de la Justicia después de una investigación en el partido bonaerense de Merlo. La principal sospechosa es una mujer de 44 años, señalada por ofrecer papeles que supuestamente servían para completar gestiones relacionadas con la Asignación Universal por Hijo (AUH).
El caso comenzó cuando un trabajador de la Oficina Anticorrupción encontró una oferta sospechosa mientras navegaba por Facebook Marketplace. El aviso despertó las alertas porque promocionaba documentación atribuida a organismos y profesionales de la salud.
A partir de ese hallazgo, investigadores bonaerenses diseñaron una estrategia para comprobar quién estaba detrás de la publicación y verificar si los productos ofrecidos eran auténticos.
El encuentro con el comprador que terminó exponiendo la maniobra
Para acercarse a la vendedora sin despertar sospechas, un efectivo policial asumió el papel de una persona interesada en adquirir los documentos. La cita se organizó en las inmediaciones de la estación de trenes de Merlo y fue registrada con equipos de grabación que el agente llevaba ocultos.
Durante la conversación, la mujer mostró los papeles y hasta indicó en qué localidades podrían utilizarse, mencionando Libertad, Ituzaingó y Morón.
La operación también permitió obtener un dato decisivo: el dinero fue enviado a través de una transferencia, cuyo destino bancario condujo hasta la identidad de Claudia Isabel Ruiz Díaz. Las comprobaciones oficiales determinaron que los documentos comercializados eran falsificaciones.
Además, la profesional de la salud que aparecía vinculada con ellos desconocía su utilización y no había autorizado ni realizado ninguna de las certificaciones.
Los elementos incautados y el avance de la causa judicial
Con la identidad de la sospechosa establecida, los investigadores profundizaron el seguimiento de sus movimientos económicos y revisaron información de billeteras digitales y un dispositivo telefónico.
Las averiguaciones también apuntaron a una posible participación de su pareja en el circuito de distribución. Según la hipótesis policial, los dos habrían organizado las entregas desde diferentes ubicaciones. Esas pistas llevaron a solicitar dos órdenes de registro domiciliario en Merlo.
Los procedimientos permitieron reunir una importante cantidad de elementos que ahora serán examinados por la Justicia. Entre lo encontrado había 237 formularios de ANSES, tres sellos utilizados en el ámbito médico, dos identificaciones vinculadas con instituciones educativas, otro sello correspondiente a un establecimiento sanitario y un celular.
La investigación quedó en manos del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N.º 2 de Morón, conducido por Jorge Ernesto Rodríguez, con intervención de la Secretaría N.º 8, a cargo de Ignacio Calvi. La causa continúa bajo la figura de presunta falsificación de documentos públicos.
















