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Después de nueve meses sin actividad, una de las plantas lácteas más reconocidas de la provincia de Buenos Aires volverá a poner en marcha sus líneas de producción. La histórica fábrica La Suipachense, ubicada en la localidad de Suipacha, iniciará una nueva etapa tras recibir autorización judicial para operar nuevamente bajo un esquema de alquiler.

La decisión fue adoptada por el Juzgado Civil y Comercial de Mercedes, que habilitó a la firma Compañía Láctea Suipacha S.A. a utilizar las instalaciones industriales, las maquinarias y las marcas vinculadas a la tradicional empresa.

La reapertura representa una noticia esperada por toda la comunidad local luego de meses de incertidumbre tras el cierre de una planta que llegó a ser una de las principales fuentes de empleo de la zona.

Cómo será el regreso de la producción

La nueva etapa estará encabezada por el empresario Pablo Acsi, exdirectivo de Parmalat y con trayectoria dentro del sector lácteo.

Según el plan presentado, la fábrica retomará la actividad de manera progresiva. En una primera instancia procesará alrededor de 50.000 litros diarios de leche, una cifra que representa una parte de la capacidad histórica de la planta, que en sus mejores años llegó a industrializar hasta 250.000 litros por día.

El objetivo inicial será concentrar la producción en tres líneas consideradas estratégicas:

  • Leche entera en envase tetra.
  • Yogur.
  • Leche en polvo.

La elaboración de quesos, uno de los productos más tradicionales de la empresa, quedará para una etapa posterior una vez que la operación alcance mayor estabilidad.

La quiebra que frenó más de 70 años de historia

La Suipachense atravesó una profunda crisis financiera que terminó con la paralización total de la actividad durante 2025.

La empresa acumuló una deuda superior a los $ 8.400 millones en cheques rechazados, a lo que se sumaron importantes reclamos laborales y gremiales. Ante la imposibilidad de sostener el proceso concursal, la Justicia decretó la quiebra directa en noviembre del año pasado.

La situación dejó sin empleo a cerca de 140 trabajadores y generó preocupación en toda la región debido al impacto económico que tenía la planta sobre la actividad local.

El rol de los trabajadores para evitar el cierre definitivo

Tras la quiebra, los empleados organizaron un acampe permanente frente a las instalaciones con el apoyo del sindicato ATILRA y del municipio.

La medida tuvo un objetivo claro: impedir que los equipos y maquinarias fueran retirados o quedaran expuestos al deterioro.

Según destacaron las autoridades locales, esa permanencia permitió preservar activos considerados fundamentales para una futura reactivación, entre ellos la secadora utilizada para la producción de leche en polvo y la línea de envasado tetra.

Con la planta protegida y las instalaciones en condiciones, el proyecto de reapertura pudo avanzar durante los últimos meses.

Cuántos trabajadores volverán a la fábrica

La reincorporación del personal se realizará de forma escalonada.

En una primera etapa se prevé el regreso de entre 25 y 30 trabajadores, mientras que la dotación podría ampliarse a medida que aumente el nivel de producción y se consolide la nueva operación.

Además de recuperar puestos de trabajo, la continuidad de la actividad permitirá generar ingresos destinados al proceso de quiebra. Los fondos obtenidos por el alquiler de la planta serán depositados en una cuenta judicial para avanzar en el pago de los acreedores.

Para la comunidad de Suipacha, la vuelta de la producción marca el comienzo de una nueva oportunidad para una empresa que durante más de siete décadas formó parte de la historia industrial de la provincia de Buenos Aires.