

En el mes de los enamorados, muchas personas buscan una forma especial de sorprender al ser querido. A veces, un gesto simple y hecho en casa vale mucho más que un regalo costoso. Por eso, conocé cómo preparar la “torta amor semihelada”, fresca, cremosa y sin cocción, un presente perfecto para decir "te quiero" de manera original.
Lo mejor es que se prepara en pocos minutos y luce impecable al presentarla. La combinación de dulce de leche, crema y frutos rojos conquista a cualquiera, y al armarla en un molde clásico, como el molde flan antiadherente de Hudson, queda con una terminación tan prolija que parece salida de una pastelería.

Ingredientes para la preparación
Los ingredientes para preparar la torta amor en un molde de 25 centímetros que rinda 8 porciones son los siguientes:
- 200 g de galletitas de agua,
- 600 g de dulce de leche firme,
- 200 g de crema de leche para batir
- y 300 g de frutos rojos congelados (arándanos, frambuesas, frutillas).
Para la decoración:
- 200 g de dulce de leche extra,
- galletitas picadas,
- chocolate rallado o frutos rojos adicionales.
Paso a paso, cómo preparar la “torta amor”
Para comenzar, romper las galletitas con las manos hasta obtener trozos pequeños, pero con cuidando de no convertirlas en polvo. Esa textura irregular aporta cuerpo al postre y se mezcla con el dulce de leche hasta lograr una preparación cremosa y uniforme. En paralelo, batir la crema de leche hasta alcanzar punto chantilly, firme y aireado.
Luego, forrar un molde tipo flanera de 25 cm con film, como la que Hudson vende en su sitio web a menos de $ 18.000 al momento de la redacción de esta nota, dejando suficiente excedente para cubrir por completo la mezcla al finalizar.
Este producto de la marca Hudson permite lograr una forma pareja y facilita un desmolde impecable, fundamental para que la torta quede vistosa sin necesidad de técnicas complicadas.
Con el molde preparado, colocar en la base la mitad de la mezcla de galletitas con dulce de leche, presionando suavemente para nivelarla. Sobre esa capa se distribuye la crema batida y, encima, los frutos rojos aún congelados, lo que ayuda a que conserven frescura mientras el postre se enfría.

Se cubre con la mezcla restante de galletitas y dulce, se cierra con el film y se lleva a la heladera durante unas seis horas, o hasta que la torta tome suficiente consistencia.
Pasado ese tiempo, se desmolda sobre una fuente plana retirando con cuidado el film. Para terminar, se decora con hilos de dulce de leche, galletitas picadas, chocolate o los mismos frutos rojos, según el estilo que se quiera lograr. El resultado es una torta suave, fresca, fácil de cortar y perfecta para celebrar San Valentín con un postre casero que luce mucho más complejo de lo que realmente es.

















