

Mientras el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los principales desafíos para millones de personas, una innovación desarrollada por un emprendedor argentino promete cambiar la forma en que se construyen casas.
Se trata de una tecnología de impresión 3D aplicada al hormigón que permite levantar la estructura de una vivienda de hasta 120 metros cuadrados en apenas 48 horas, reduciendo tiempos de obra y costos de construcción.
La iniciativa está liderada por Mateo Salvatto, emprendedor tecnológico argentino de 27 años y cofundador de la startup Grondplek, una compañía que apuesta por industrializar parte del proceso constructivo mediante impresoras 3D de gran escala.
Cómo son las casas impresas en 3D que se construyen en apenas dos días
El sistema utiliza una impresora de gran formato capaz de depositar capas sucesivas de hormigón siguiendo un diseño digital previamente programado. De esta manera se construyen paredes, muros, escaleras y distintos elementos estructurales de la vivienda.

Según explicó Salvatto, una casa de 120 metros cuadrados puede tener lista su “obra gris” en solo 48 horas. Esto significa que la estructura principal queda terminada en ese plazo, aunque posteriormente todavía deben realizarse instalaciones eléctricas, sanitarias, aberturas, revestimientos y terminaciones.
La impresora utilizada por Grondplek tiene aproximadamente 11 metros por 11 metros y puede alcanzar hasta siete metros de altura. Funciona mediante una mezcla especial de cemento y aditivos que es aplicada de manera automatizada capa por capa.
La principal ventaja es que el sistema coloca únicamente el material necesario en cada punto de la construcción, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. Además, la empresa asegura que los tiempos de ejecución pueden disminuir considerablemente respecto de los métodos tradicionales.
De acuerdo con datos difundidos por la compañía, esta metodología también puede generar ahorros de hasta un 30% en determinados proyectos constructivos.
Por qué muchos creen que puede cambiar el acceso a la vivienda
La irrupción de la impresión 3D en la construcción ocurre en un contexto donde los costos para edificar una vivienda continúan en aumento y donde el acceso a la casa propia se volvió cada vez más complejo para gran parte de la población.
Frente a este escenario, distintas empresas y desarrolladores inmobiliarios comenzaron a observar con atención las tecnologías que permiten acelerar obras, reducir costos y mejorar la eficiencia de los procesos.
La impresión 3D ya se utiliza en distintos proyectos de Estados Unidos, Europa y Asia, mientras que en Argentina empieza a ganar terreno tanto en desarrollos privados como en iniciativas vinculadas a viviendas sociales.













