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El papa León XIV fue diagnosticado con un adenocarcinoma pulmonar, según informó el Vaticano en el primer reporte médico difundido este martes tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido en el Policlínico Gemelli de Roma.

“El examen confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba de los estudios”, indicó el comunicado de la Santa Sede remitido a los medios y agregó: “La intervención ha concluido positivamente, dentro de los plazos y según lo previsto, y el Santo Padre ha regresado a su habitación”.

El diagnóstico sobre la salud del Pontífice generó interrogantes sobre su evolución clínica y sus implicancias para su agenda general, a pocas semanas de su visita a la Argentina y la gira regional que lo llevará además por Uruguay y Perú.

Qué es un adenocarcinoma pulmonar y cuáles son sus síntomas

Esta patología constituye un tipo de cáncer iniciado en las células glandulares del pulmón, ubicadas en el revestimiento de las vías aéreas y que se encargan de producir sustancias como el moco.

Se trata del tumor maligno más común que se desarrolla en ese órgano: de acuerdo con la Sociedad Española de Oncología Médica y la American Cancer Society, representa aproximadamente entre el 40% y el 45% del total de casos,

Aunque el tabaquismo es el principal factor de riesgo, esta variedad tiene una particularidad: también puede presentarse entre quienes nunca fumaron. Por eso los especialistas insisten en mirar más allá del cigarrillo y considerar otros factores ambientales, laborales y familiares.

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Su evolución depende de las características del tumor y de la localización de las células malignas. La enfermedad puede desarrollarse sin manifestar síntomas en sus estadios iniciales, por lo que en algunos casos se detecta durante chequeos de rutina o estudios por otras afecciones. Las señales de alerta incluyen:

  • Tos persistente: cuando aparece, suele ser una tos seca o continua que no mejora con el tiempo o que empeora progresivamente.
  • Tos con sangre: en etapas más avanzadas o cuando el tumor irrita los bronquios cercanos, la tos puede ir acompañada de flemas con hilos de sangre o un color oxidado.
  • Falta de aire y dolor en el pecho: se produce cuando el tumor reduce la capacidad pulmonar y puede bloquear una vía aérea.
  • Ronquera: un tumor inflamado comprime o daña el nervio laríngeo recurrente, el cual controla el movimiento de las cuerdas vocales.
  • Cansancio y pérdida de peso sin causa aparente: estos síntomas puede indicar que el tumor ha avanzado o que el organismo está experimentando un desgaste metabólico importante.
  • Infecciones respiratorias recurrentes.

Salud de León XIV: cuánto tiempo puede tardar la recuperación de la operación

La recuperación integral tras una lobectomía pulmonar requiere habitualmente desde varias semanas hasta un par de meses, en función del abordaje quirúrgico empleado y del estado general del paciente. Al tratarse de un procedimiento quirúrgico mayor en el tórax, el cuerpo demanda tiempo para permitir que el tejido pulmonar se expanda y ocupe el espacio del lóbulo extirpado

Durante las primeras semanas, el equipo médico prioriza el control del dolor postoperatorio, la cicatrización de las heridas y la ejecución de ejercicios de fisioterapia respiratoria orientados a recuperar la capacidad pulmonar.

Ante la eventualidad de un viaje internacional de larga distancia en avión, la medicina aeronáutica establece protocolos estrictos debido a las variaciones de presión barométrica en la cabina y la reducción en la concentración de oxígeno a gran altitud.

La intervención de León XIV duró unos 90 minutos y el pontífice permaneció cerca de tres horas en el quirófano.
La intervención de León XIV duró unos 90 minutos y el pontífice permaneció cerca de tres horas en el quirófano.Shtterstock

En concreto, las pautas médicas internacionales recomiendan aguardar un período mínimo de cuatro a seis semanas antes de abordar un vuelo transatlántico luego de una resección pulmonar. Asimismo, la autorización médica definitiva queda supeditada a una radiografía de tórax previa que acredite la expansión plena del pulmón como así también la inexistencia de aire en la cavidad pleural.

En casos de pacientes de la tercera edad, la recuperación postquirúrgica exige una supervisión clínica intensiva durante los días posteriores a la cirugía. Además de monitorear la función respiratoria, el equipo médico debe aguardar los informes histológicos complementarios para descartar la necesidad de terapias oncológicas adicionales a corto plazo.

Asimismo, ante la perspectiva de traslados prolongados, resulta indispensable aplicar protocolos preventivos contra la trombosis venosa, dado que la combinación de una cirugía reciente con un diagnóstico oncológico incrementa significativamente el riesgo de formación de coágulos sanguíneos.

Cómo fue la operación de León XIV

El parte médico oficial precisó que el papa León XIV permaneció cerca de tres horas en el área de quirófanos, y la intervención quirúrgica tuvo una duración de 90 minutos. El equipo de especialistas remarcó que la operación se desarrolló según la planificación prevista y transcurrió sin ningún tipo de complicación clínica.

Tras la finalización del acto quirúrgico, el Pontífice despertó de la anestesia con total normalidad. Luego de cumplir con un breve período bajo estricto monitoreo en la sala de recuperación postoperatoria, fue trasladado a su departamento privado -ubicado en el décimo piso del centro médico- para iniciar formalmente la etapa de convalecencia.

La operación estuvo dirigida por el profesor Stefano Margaritora, quien encabezó el equipo quirúrgico integrado por la profesora Elisa Meacci, la Dra. Maria Teresa Congedo y el Dr. Leonardo Petracca Caravella. En tanto, la administración de la anestesia y el soporte vital fue conducida en el profesor Massimo Antonelli, acompañado por los doctores Giovanni Punzo y Giuseppe Bello.