

Las lluvias en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzaron durante la madrugada del martes 15 de abril y marcaron el inicio de un período de inestabilidad que se extendió durante varias horas con distinta intensidad.
El fenómeno estuvo asociado al ingreso de aire húmedo y un sistema de baja presión que generó precipitaciones persistentes en la región.
Lluvias y tormentas en el AMBA
El fenómeno se extiende durante el miércoles con precipitaciones intermitentes y períodos de mejora temporaria, en línea con un escenario de tiempo variable que afectó a Buenos Aires y el conurbano.
Al momento, la temperatura se mantiene estable y templada, con valores que se ubican entre los 19°C y los 23°C a lo largo del día, sin grandes variaciones.
La nubosidad y la humedad elevada hacen que la sensación térmica se mantenga en niveles similares, sin descensos marcados pese a la lluvia.
¿Hasta cuándo llueve en el AMBA?
Para este 16 de abril, el pronóstico indica que las precipitaciones siguen en Buenos Aires y alrededores, especialmente durante la madrugada y la mañana, con momentos de mayor intensidad.

Las lluvias seguirán durante buena parte del jueves, aunque con una mejora gradual hacia la tarde. En ese período, los fenómenos se vuelven más aislados y de menor intensidad.
El cambio más claro llegará hacia la noche, cuando está previsto el cese definitivo de las precipitaciones y una mejora progresiva de las condiciones: las lluvias se vuelven más débiles y aisladas hacia la tarde y finalmente cesan hacia la noche.
Pronóstico en Buenos Aires: cómo sigue el tiempo
- Jueves a la mañana: lluvias moderadas a débiles
- Jueves a la tarde: precipitaciones aisladas
- Jueves a la noche: mejora y fin de las lluvias
- Viernes: tiempo estable y sin lluvias
Abril y el inicio del otoño: por qué las lluvias pueden durar más
Las lluvias que comenzaron en la madrugada de este 15 de abril se dan en plena transición hacia el otoño, una etapa en la que todavía hay suficiente humedad en la atmósfera como para sostener varios días de inestabilidad.
En abril, es habitual que los eventos de lluvia no se concentren en pocas horas, sino que se desarrollen en forma prolongada, con nubosidad y precipitaciones intermitentes y mejoras parciales.













