

La Universidad de Arkansas elaboró un listado de soluciones caseras para limpiar diferentes sectores del hogar con elementos al alcance de cualquiera, a un costo más bajo que los productos de limpieza y fáciles de hacer.
En este caso, los expertos compartieron la fórmula para limpiar un piso flotante y la manera correcta de limpiarlo que, en principio, parece una tarea simple, pero que puede quedar con manchas si no se realiza de manera adecuada.
Cómo limpiar pisos flotantes para que queden brillantes
El punto más importante que remarcó la publicación de la Universidad de Arkansas es que no se debe mojar de más porque el laminado tiene un núcleo de fibra que se hincha con la humedad.
El segundo punto importante es que en estos pisos, el líquido no se vuelca, sino que se aplica con un rociador.

Con estos dos puntos, el paso a paso para crear la fórmula de limpieza es el siguiente:
- Llenar un rociador con agua tibia y vinagre blanco bien diluido, como referencia, una parte de vinagre por cada cuatro de agua.
- Rociar un sector chico del hogar con piso flotante.
- Pasar un paño de microfibra bien escurrido, siguiendo el sentido de las tablas.
- Secar enseguida con un paño seco, para evitar marcas y filtraciones en las juntas.
Con esta fórmula y con este modo de limpieza, el piso recupera el brillo sin acumular humedad en las uniones, que es el lugar específico en donde empiezan los daños.
Cabe aclarar que esta limpieza no es para todos los días, aunque se recomienda hacerla de manera semanal. Para el uso diario, alcanza con barrer o aspirar y solo utilizar el rociador cuando hay suciedad visible.
Asimismo, la persona puede adquirir un hábito simple, pero efectivo, como lo es poner felpudos en la entrada para que no ingrese la tierra que viene de la calle.
Qué mezclas sirven para pisos de madera, no flotantes
La misma universidad publicó recetas caseras para pisos de madera natural, que se comportan de una manera distinta al piso flotante.
Si bien se parecen a simple vista, no conviene mezclar los métodos. Estas son las dos opciones que propone la Universidad de Arkansas:
- Opción 1: una taza de vinagre por balde de agua.
- Opción 2: dos cucharadas de aceite de oliva o vegetal, dos de vinagre y un cuarto de taza de jugo de limón.
En los dos casos, la preparación se mezcla, se rocía sobre el piso y se pasa el trapeador. No obstante, es importante que la persona sepa que en un flotante el aceite puede dejar residuos y apagar el acabado, por eso esas fórmulas se reservan exclusivamente para la madera.


















