

Uno de los métodos poco conocidos para utilizar el bicarbonato de sodio es colocarlo dentro de la heladera para combatir los malos olores. Su efectividad se explica por una reacción química que se produce entre este compuesto y los ácidos responsables del olor desagradable.
“Muchos olores desagradables son el resultado de compuestos ácidos. El bicarbonato de sodio es una sustancia alcalina y, al entrar en contacto con olores ácidos, reacciona neutralizándolos”, explicó Audrey Pariés, de Aspen Clean, en declaraciones a Martha Stewart.
Muchos de los aromas que aparecen en la heladera tienen origen en ácidos grasos volátiles, como el ácido butírico que libera la manteca al descomponerse. El bicarbonato reacciona con ese tipo de ácidos y forma compuestos que ya no son volátiles, por lo que dejan de percibirse como olor.
Cómo actúa el bicarbonato frente a los olores
La reacción química que produce el bicarbonato de sodio no distingue únicamente ácidos provenientes de la comida. Según un artículo de la Universidad McGill, también puede neutralizar aromas generados por bacterias como la Pseudomonas, capaz de producir olores muy fuertes en el congelador, además de absorber aceites y grasas que quedan adheridos a las superficies internas.

Para que la neutralización sea efectiva, conviene exponer una superficie amplia del producto al aire del refrigerador. Abrir apenas una esquina del envase no alcanza, por lo que resulta más conveniente colocar el bicarbonato esparcido en un plato o en un recipiente ventilado.
Cuánto tiempo hay que dejarlo actuar
Kathy Cohoon, directora de operaciones de franquicias de Two Maids, señaló a Martha Stweart que el bicarbonato suele tardar al menos 24 horas en absorber los olores, aunque los más persistentes pueden necesitar varios días hasta desaparecer por completo.
El procedimiento también varía según la superficie que se quiera tratar. En alfombras, colchones o tapizados se puede espolvorear el producto y dejarlo reposar hasta una hora antes de aspirarlo, mientras que en espacios cerrados como un armario o una heladera conviene dejarlo reposar y renovarlo aproximadamente una vez al mes.

Qué hacer con los olores más resistentes
Cuando el bicarbonato por sí solo no logra eliminar un olor particularmente fuerte, puede combinarse con un limpiador enzimático para completar la neutralización.
Para refrigeradores con olores muy persistentes, la Universidad de McGill recomienda limpiar primero con lejía diluida, enjuagar con peróxido de hidrógeno y finalizar con una solución de bicarbonato, además de considerar los desodorantes de carbón activado como alternativa complementaria.
Por otro lado, el bicarbonato que ya se utilizó para absorber olores no debería reutilizarse en la cocina, ya que podría alterar el sabor de los alimentos. Una alternativa habitual es destinarlo a otros usos, como experimentos caseros con los niños, en lugar de descartarlo directamente.













