

A medida que pasan los años se vuelve más importante encontrar actividades físicas que sean amigables para el cuerpo y que potencien la salud.
Si bien en los últimos años se volvieron populares ejercicios como la bicicleta fija o los pilates, existe una opción sumamente recomendada para los adultos mayores por generar beneficios cardiovasculares y no necesitar de suscripciones ni equipamientos.
Esta práctica puede hacerse tanto en casa como en espacios abiertos, solo o acompañado y puede implementarse en la rutina diaria.
Se trata de la caminata hiit, la cual consta de intervalos de alta exigencia con descansos en movimiento. Al acelerar por momentos, el cuerpo genera adaptaciones físicas que mejoran la circulación y fortalecen el corazón.

Al caminar rápido por periodos el corazón late más fuerte y más rápido para llevar oxígeno a los músculos, lo que potencia su capacidad de bombea y aumenta la resistencia cardiovascular. El ejercicio se traduce en un corazón que trabaja de forma más eficiente, es decir late menos en reposo.
Respecto a la circulación, en la fase intensa se aumenta el flujo sanguíneo al hacer que las arterias se dilaten. Durante la fase de recuperación, los vasos se contraen levemente.

Este doble efecto genera una mejor elasticidad de las arterias, una mayor oxigenación de los tejidos y previene la rigidez de los vasos conductores.
Al acelerar, los músculos de las piernas se contraen y envían un mayor flujo de sangre hacia los otros músculos.
Uno de los principales beneficios de la caminata hiit es su fácil aplicación. Se aconseja realizarla en momentos del día como el camino al trabajo o al hacer las compras.
Solo se deberá caminar acelerando el paso a un ritmo exigente (para principiantes se aconseja 30 segundos) para luego recuperar caminando a ritmo normal por otros 30 segundos.
Con tan solo cambiar este simple hábito se pueden obtener grandes beneficios cardiovasculares sin necesidad de costosas suscripciones o tener que comprar equipamiento de entrenamiento.












