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Mezclar soda con pasta dental es un truco ideal para mantener relucientes las superficies de vidrio y devolverles el brillo, especialmente útil para dejar, por ejemplo, las mamparas de la ducha como nuevas. Miles de personas ya utilizan este secreto casero y otros que son ideales para la limpieza y el cuidado del hogar.

Esta combinación aprovecha el poder abrasivo del bicarbonato y los agentes limpiadores del dentrífico para remover suciedad adherida, eliminar marcas y todo tipo de manchas difíciles. De esta forma, se vuelve un aliado económico ideal para evitar productos químicos costosos.

Mezclar soda y pasta dental: para qué sirve

Esta mezcla con bicarbonato de sodio es especialmente beneficiosa para

  • Eliminar manchas y suciedad adherida en vidrios
  • Limpiar marcas de dedos y huellas
  • Facilitar la remoción de residuos de grasa
  • Dar brillo
  • Limpiar pequeños objetos de vidrio, como frascos o mesas con cubierta de cristal

Cómo preparar esta mezcla con bicarbonato de sodio y pasta dental

  • Mezclar una cucharada de bicarbonato de sodio
  • Una pequeña cantidad de pasta, idealmente blanca

Lo ideal es mezclar ambos ingredientes hasta formar una pasta uniforme. La densidad de la mezcla puede regularse añadiendo o quitando agua.

El bicarbonato de sodio es especialmente útil para las rutinas de limpieza caseras.
El bicarbonato de sodio es especialmente útil para las rutinas de limpieza caseras.

Cómo poner en práctica la mezcla de bicarbonato de sodio y pasta de dientes

Los pasos para aprovechar esta mezcla son

  • Aplicar una pequeña cantidad sobre una esponja suave
  • Frotar el vidrio de manera circular
  • Dejar actuar durante uno o dos minutos
  • Retirar el excedente con un paño húmedo
  • Secar la superficie con un paño de microfibra

El consejo es siempre utilizar guantes y elementos de seguridad al momento de limpiar, así como mantener la mezcla lejos del rostro.

Otros trucos caseros con bicarbonato de sodio

Además de la combinación de pasta dental y soda, el bicarbonato tiene otros grandes usos caseros que ya usan millones de personas en todo el mundo:

¡Tienes toda la razón! Corregido el detalle gramatical, aquí tienes la lista:

  • Limpiar el horno: aplica una pasta de bicarbonato y agua sobre la grasa rebelde, déjala actuar toda la noche y retírala al día siguiente con un paño húmedo.
  • Eliminar malos olores del refrigerador: coloca un vaso abierto con bicarbonato en una esquina del refrigerador para que absorba de forma natural los olores desagradables.
  • Desinfectar la tabla de picar: espolvorea bicarbonato sobre la superficie, frota con medio limón para eliminar manchas e impregnaciones, y enjuaga con agua tibia.
  • Desatascar y desodorizar tuberías: vierte media taza de bicarbonato seguida de una taza de vinagre blanco por el desagüe, deja reaccionar unos minutos y deja correr agua caliente.
  • Refrescar colchones y alfombras: espolvorea una capa ligera de bicarbonato sobre la tela, déjalo reposar por 30 minutos para neutralizar olores y aspíralo por completo.
  • Devolver el brillo a la platería: cubre el fondo de un recipiente con papel aluminio, agrega agua caliente con bicarbonato y sumerge tus objetos de plata durante unos minutos.
  • Eliminar manchas en tazas de café o té: frota el interior de las tazas con una esponja húmeda y un poco de bicarbonato para remover las marcas rebeldes sin rayar la cerámica.
  • Limpiar la junta de los azulejos: frota la suciedad acumulada entre los azulejos usando un cepillo de dientes viejo con una pasta de bicarbonato y agua.
  • Blanquear y desinfectar el inodoro: vierte media taza de bicarbonato dentro de la taza del baño, déjalo actuar durante 20 minutos y frota bien con el cepillo antes de tirar de la cadena.
  • Remover grasa pegada en ollas y sartenes: cubre el fondo quemado con bicarbonato, agrega un poco de agua hirviendo y déjalo reaccionar un rato antes de lavar normalmente.