

En tiempos donde las soluciones caseras ganan protagonismo por su bajo costo y su impacto ambiental reducido, una combinación simple comenzó a viralizarse: mezclar aceite de oliva con agua.
Lejos de ser un truco más sin fundamento, esta mezcla tiene múltiples beneficios para el organismo y cada vez más personas la incorporan a su rutina diaria.
¿Para qué sirve mezclar aceite de oliva con agua?
El aceite de oliva extra virgen es uno de los pilares de la dieta mediterránea, uno de los modelos de alimentación más estudiados del mundo por sus beneficios cardiovasculares.

Según explicó el médico Howard LeWine, editor de salud de Harvard Health Publishing, este aceite contiene principalmente grasas monoinsaturadas, que ayudan a reducir el colesterol LDL (“malo”) cuando reemplazan grasas saturadas en la dieta. Además, posee compuestos antioxidantes y antiinflamatorios llamados polifenoles.
Desde la Cleveland Clinic, la nutricionista Julia Zumpano sostuvo que el aceite de oliva extra virgen “tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias” y remarcó que sus beneficios aparecen especialmente cuando se utiliza para reemplazar grasas menos saludables, como manteca o frituras industriales.
¿Qué pasa cuando se mezcla con agua y se toma en ayunas?
Aunque la mezcla de agua y aceite de oliva se volvió viral por supuestos efectos “depurativos”, los expertos aclaran que no existe evidencia científica que pruebe que esa combinación tenga propiedades especiales por sí misma.
Sin embargo, algunos nutricionistas sostienen que consumir pequeñas cantidades de aceite de oliva en ayunas podría tener ciertos efectos indirectos positivos:
- favorecer la sensación de saciedad,
- estimular el tránsito intestinal,
- aportar grasas saludables desde el inicio del día,
- y colaborar con una alimentación más equilibrada.

Además, el agua ayuda a mantener la hidratación, especialmente después de varias horas de ayuno nocturno.
Los efectos positivos asociados al aceite de oliva
De acuerdo con estudios revisados por Harvard y otros centros médicos internacionales, el aceite de oliva extra virgen podría contribuir a:
Mejor salud cardiovascular
Las grasas monoinsaturadas ayudan a disminuir el colesterol LDL y proteger el sistema circulatorio.
Menor inflamación
Los polifenoles y antioxidantes presentes en el aceite extra virgen están asociados a efectos antiinflamatorios.
Mayor sensación de saciedad
Al tratarse de una grasa saludable, puede ayudar a controlar el apetito cuando se incorpora de forma equilibrada.
Mejor calidad nutricional de la dieta
La evidencia científica muestra que reemplazar grasas saturadas por aceites vegetales saludables mejora indicadores metabólicos y cardiovasculares.













