

La élite financiera mundial está moviendo su dinero fuera del dólar. El 60% de las family offices —fondos privados que administran el patrimonio de las familias más ricas del mundo— planea cambios estratégicos en su cartera este año, el doble del promedio de los últimos cinco años, según el reporte anual de UBS.
La señal es clara: los grandes capitales privados están apostando menos a Estados Unidos.
Cuando la élite financiera reposiciona activos a esta escala, suele anticipar cambios en el valor del dólar, los mercados y las tasas. Norte América es la única región donde estas entidades planean reducir exposición. América Latina, África y mercados emergentes son los destinos elegidos.
¿Qué riesgos ven en el dólar las familias más ricas del mundo?
Dos tercios de las family offices esperan que la confianza en el dólar como moneda de reserva disminuya. Casi la mitad reconoce estar sobreexpuesta y más de un cuarto planea reducir esa posición activamente. Los motivos: incertidumbre geopolítica, guerra comercial, deuda creciente y volatilidad de las políticas económicas de EE.UU.
El franco suizo y el euro son las monedas alternativas que estas entidades priorizan. Para el inversor minorista, esa preferencia es una referencia útil al evaluar en qué divisas diversificar ahorros.

¿Hacia dónde va el dinero de la élite financiera mundial?
La estrategia dominante se llama diversificación jurisdiccional: distribuir activos en múltiples países para reducir el riesgo concentrado. Dos tercios de las family offices ya operan en al menos tres jurisdicciones; casi un tercio, en cuatro o más, incluyendo América Latina, Europa, Asia y Medio Oriente.
Los activos que ganan terreno son la renta variable de mercados emergentes, la infraestructura y el oro. Para quienes buscan proteger ahorros en un contexto de dólar debilitado, el movimiento de estos grandes fondos ofrece una hoja de ruta: menos concentración en una moneda, más diversificación geográfica y mayor exposición a activos reales.













