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La computación cuántica todavía no llegó a un punto en el que pueda romper los sistemas criptográficos que protegen las comunicaciones y transacciones digitales actuales.

Sin embargo, gobiernos, organismos internacionales y grandes empresas ya comenzaron a prepararse para ese escenario. La razón es que la transición hacia la criptografía postcuántica demandará años y el momento en que la amenaza se materialice podría resultar ya demasiado tarde.

“La amenaza cuántica evoluciona al mismo ritmo que las computadoras cuánticas, que avanzan cada vez más rápido. Los gobiernos están viendo que el momento en el que la criptografía de clave pública se rompa se viene encima y dejan de sugerir para empezar a ordenar y regular. Es una forma de acelerar los procesos de migración y de mitigación de la amenaza”, afirma Carlos Benítez, CISO de la firma Platinum Ciber.

El cambio de escenario quedó reflejado en las decisiones de los principales organismos internacionales. En 2024, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) publicó los primeros estándares oficiales de criptografía postcuántica. Más recientemente, la Casa Blanca fijó plazos concretos para que las agencias federales y buena parte de sus proveedores comiencen la migración, mientras que Europa también avanza con hojas de ruta para coordinar la transición.

Más que un desafío tech

Para Benítez, pensar que se trata únicamente de una cuestión técnica es un error. “El problema es tecnológico, regulatorio y competitivo. El tecnológico tiene que ver con la evolución acelerada de las tecnologías cuánticas. El regulatorio aparece porque, si no se poseen mecanismos poscuánticos, como proveedor de servicios críticos del Gobierno de Estados Unidos o de Francia será difícil venderles. Y el competitivo es el que se viene: si dentro de un año alguien tiene que comprar productos o servicios tecnológicos, es probable que elija al que tenga el sello ‘Quantum Safe’ y no al que no lo tenga”.

El especialista remarca que la amenaza alcanza por igual a organizaciones de todo el mundo. “El riesgo es el mismo para empresas argentinas que extranjeras. En este mundo globalizado e hiperconectado nadie queda al margen. Además, los procesos de migración son largos y la fecha en la que esto se haga palpable se acerca. Cuanto más tarde se comience, mayor será el riesgo para todos”.

La computación cuántica plantea un nuevo escenario para la ciberseguridad.
La computación cuántica plantea un nuevo escenario para la ciberseguridad.

Ciberseguridad poscuántica: no conviene esperar

Uno de los conceptos más conocidos en este ámbito es el “Día Q”, el momento en que una computadora cuántica logre vulnerar los algoritmos criptográficos de clave pública utilizados hoy en Internet. Sin embargo, Benítez sostiene que esperar ese momento sería un error estratégico.

“El proceso de migración es muy largo y, si un día nos despertamos con la noticia de que alguien ya tiene una computadora cuántica capaz de romper RSA y queremos subirnos en ese momento, ya va a ser tarde. Vamos a estar años atrasados respecto de quienes ya migraron”, advierte Carlos Benítez.

La urgencia también responde a una amenaza que ya existe: el ataque conocido como “Harvest Now, Decrypt Later”. Consiste en capturar información cifrada en la actualidad para almacenarla y descifrarla recién cuando la tecnología cuántica lo permita.

“Hay datos que pierden valor con el tiempo, pero otros deben permanecer secretos durante décadas. Si alguien captura hoy esos datos cifrados y logra descifrarlos dentro de algunos años, el impacto seguirá siendo enorme”, explica.

Carlos Benítez, CISO de la firma Platinum Ciber.
Carlos Benítez, CISO de la firma Platinum Ciber.

Una transición de años

Según el especialista, migrar a criptografía postcuántica implica mucho más que reemplazar un algoritmo. Es necesario identificar dónde se utiliza criptografía dentro de la organización, actualizar aplicaciones, certificados digitales, dispositivos y procesos.

“Existen varias hojas de ruta orientativas. Una de ellas es la del NIST. El proyecto tiene distintas fases, pero la más larga y compleja es el inventario de activos criptográficos. Por esa fase deberían empezar todas las organizaciones”, señala.

En paralelo, los expertos impulsan el concepto de “crypto agility”; es decir, la capacidad de modificar algoritmos criptográficos sin rediseñar toda la infraestructura tecnológica. Esa flexibilidad será clave para adaptarse a futuras amenazas y nuevas regulaciones.

Argentina se prepara

Aunque el desarrollo de la computación cuántica suele asociarse a las grandes potencias, Benítez observa que el interés también crece en el mercado local. “Venimos trabajando desde hace un año en tareas de concientización con empresas de distintos sectores y vemos cada vez más interés. De hecho, Incluso algunas ya habían incorporado la amenaza cuántica en su agenda y varias multinacionales comenzaron el inventario criptográfico desde sus casas matrices”.

Respecto de los sectores más expuestos, sostiene que todos deberán migrar, aunque salud y banca enfrentan mayores riesgos por la sensibilidad de la información que administran.

Para el CISO de Platinum Ciber, el verdadero punto de inflexión probablemente no llegue cuando exista una computadora cuántica plenamente operativa, sino antes: “Creo que la presión regulatoria obligará a todas las organizaciones a migrar para poder seguir operando en determinados mercados. Ese hito va a ocurrir antes de que la computadora cuántica esté lista para producción”.