

El gobierno de Estados Unidos confirmó una nueva asistencia militar para Uruguay que apunta a reforzar sus capacidades de vigilancia aérea.
El nuevo acuerdo de cooperación militar incluye la donación de sensores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) para equipar aeronaves militares.
El anuncio fue difundido por la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, que detalló el alcance de esta cooperación bilateral en materia de defensa.

Por su parte, la colaboración está valuada en aproximadamente 5 millones de dólares y se destinará a mejorar el control del territorio y de áreas estratégicas desde el aire.
Qué equipamiento recibirá Uruguay
Los sistemas ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento) son tecnologías clave para operaciones modernas y permiten detectar, identificar y seguir objetivos en tiempo real en todo tipo de condiciones.
Entre los principales componentes que serán entregados se destacan:
- Sensores electroópticos (EO) para observación visual.
- Sistemas infrarrojos (IR) para detección nocturna.
- Posibles radares de vigilancia para ampliar el alcance operativo.
Este equipamiento será integrado en aeronaves de la aviación militar uruguaya, incluyendo los aviones de ataque ligero Embraer A-29 Super Tucano recientemente incorporados.
Para qué se usarán los sensores ISR
El objetivo principal es fortalecer las tareas de monitoreo y patrullaje tanto en el territorio como en espacios marítimos. Esto incluye zonas de alto valor estratégico como la Zona Económica Exclusiva.

Gracias a esta tecnología, las fuerzas uruguayas podrán:
- Vigilar el espacio aéreo y marítimo en tiempo real.
- Detectar actividades ilícitas como contrabando o pesca ilegal.
- Mejorar el control de fronteras.
- Optimizar la respuesta ante situaciones de riesgo.
Además, estos sistemas permiten operar tanto de día como de noche, lo que amplía significativamente la cobertura.
Estados Unidos desplegó el portaaviones más poderoso de la armada
El portaaviones USS George H.W. Bush (CVN-77) ya navega en aguas del Mar Mediterráneo tras haber cruzado el estratégico Estrecho de Gibraltar, en una señal clara del reposicionamiento militar de Estados Unidos en la región.
El buque había iniciado su despliegue el 31 de marzo desde la Estación Naval Norfolk, luego de completar un exigente Ejercicio de Unidad de Entrenamiento Compuesto (COMPTUEX) en el océano Atlántico.
La llegada del Bush al Mediterráneo podría estar vinculada con la necesidad de relevar al USS Gerald R. Ford (CVN-78), que ya supera los 290 días de despliegue continuo.
Además, el grupo de ataque del portaaviones está conformado por una potente escolta que incluye destructores de la clase Arleigh Burke:
- USS Ross (DDG-71)
- USS Donald Cook (DDG-75)
- USS Mason (DDG-87)













