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Para Santiago Siri, estamos atravesando una época “enloquecedora”. Al analizar el presente tecnológico, recurre a una metáfora de Peter Thiel: “El Armagedón como la tecnología saliéndose de control; el Anticristo como el Estado tratando de regularlo todo al punto tal de que termina siendo una solución política más peligrosa que la propia tecnología”.
En este escenario, advierte que la información ya no puede consumirse como lo hacíamos en los años 90. “Hoy en día es al revés: la información que consumimos tenemos que asumir por defecto que probablemente sea desinformación”, señala, destacando que en la era de los deepfakes y las voces sintéticas, la capacidad de detectar señales verdaderas se ha vuelto “excepcional”.
Lejos de una visión apocalíptica, Siri rescata el potencial de la IA como un “exocerebro” que actúa como un “anabólico intelectual”. “A cualquier profesional, a nosotros los programadores, de repente hoy nos permite hacer 10 proyectos donde antes hacíamos uno”, sostiene. Sin embargo, recalca que su uso debe ser siempre bajo la supervisión humana, ya sea en medicina, arquitectura o asesoramiento financiero.
En cuanto al sistema financiero, el experto reafirma su apuesta por la desintermediación. “La idea de la desintermediación es muy atractiva en cuanto a la conquista de un derecho soberano sobre nuestros activos, por eso siempre me parece atractivo Bitcoin o las criptomonedas”. Según Siri, las stablecoins ofrecen hoy “lo mejor de los dos mundos”: la soberanía del efectivo sumada a los beneficios de la digitalidad.
“Re-bullish” con Argentina
Al ser consultado sobre su regreso al país en coincidencia con el inicio de la presidencia de Javier Milei, Siri se define como “superoptimista” más allá de sus diferencias ideológicas. “Bajo la inflación, se racionalizó la economía, no tenemos dos monedas... hay una cuestión de sentido común, la famosa macro, que lo agradezco, lo valoro, lo aprecio”, afirma.
Si bien reconoce que el camino es difícil y que existen “grandes penurias económicas” a las que hay que prestar atención, insiste en que el modelo anterior era “absolutamente absurdo”. Para el desarrollador, Argentina hoy posee una ventaja comparativa: “Tiene hambre, emprendedor, y tiene una cultura latina que nos hace bien al corazón”. En su visión, el país combina lo mejor de dos mundos: la capacidad profesional de Estados Unidos y la calidez social de España.
La nueva montaña de la creatividad
Finalmente, Siri reflexiona sobre cómo la IA está redefiniendo el valor de lo artesanal. Ante la pregunta sobre si esta tecnología reemplazará al ser humano, es cauteloso: “Ojalá siga el trabajo artesanal de los músicos, el vinilo y lo acústico, eso va a ser muy especial cada vez que nos encontremos con eso”.
El programador concluye con una observación sobre el momento actual, marcado por el vertiginoso salto de modelos como el nuevo ChatGPT: “Estamos en el codo de la curva en este momento. La ignorancia es, hoy, lo extraordinario; lo que es extraordinario ahora es no estar conectado”. Según Siri, la sociedad tiene un gran desafío por delante: “Es un tsunami que viene, queramos o no; hay que entender cómo poner la tabla para poder barrenar esa ola”.















