Xi Jinping dijo que EE.UU. y China deben evitar verse arrastrados a un “conflicto”, en declaraciones realizadas en la Casa Blanca junto al presidente estadounidense Donald Trump, al comenzar el líder chino su primera visita a Washington en más de una década.

En la ceremonia de bienvenida, Xi afirmó que ambos países deben “coexistir en paz”, mientras se preparaba para mantener conversaciones con Trump en las que se esperaba que se abordaran las políticas de EE.UU. y China respecto de Taiwán.

“China y Estados Unidos... tienen mucho que ganar con la cooperación y ambos perderán con la confrontación”, dijo Xi. “Nuestra competencia debe ser sana y debe mantenerse dentro de ciertos límites. Debe ser una carrera en la que cada uno intente alcanzar al otro, no una pulseada en la que uno gana o pierde”.

Xi agregó que las dos superpotencias deben “sostener la línea de no conflicto y no confrontación entre nosotros”.

El viaje se produce mientras ambas naciones intentan mantener lo que las dos partes han descripto como “estabilidad estratégica”, pese a una serie de temas difíciles en los que siguen muy distanciadas, entre ellos el comercio y la tecnología. También coincide con la continuidad de la actividad asertiva del ejército chino en el Mar de China Meridional.

Al recibir a Xi cuatro meses después de su propia visita a Beijing, Trump dijo que los dos líderes habían “logrado avances tremendos” trabajando juntos, incluido el intento de crear una “relación comercial más equilibrada”.

El miércoles, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, dijo que los países habían acordado extender la tregua de la guerra comercial —alcanzada en Busan, Corea del Sur, el año pasado— por dos meses, hasta el 10 de enero. EE.UU. se negó a extender el acuerdo por un período más largo porque considera que China no ha estado cumpliendo con lo pactado.

Trump dijo que los líderes conversarían sobre seguridad, tecnología y “superinteligencia”, el término que acuñó recientemente para referirse a la IA. Tras una breve conversación entre ambos presidentes, los líderes tenían previsto mantener una reunión ampliada con miembros de alto rango de sus delegaciones.

Mientras los líderes se reunían, se esperaba que la primera dama Melania Trump acompañara a la esposa de Xi, Peng Liyuan, al Museo Nacional de Arte Asiático del Smithsonian. Por la noche, Trump tenía previsto agasajar a Xi con una cena de Estado a la que asistirán líderes empresariales, entre ellos Elon Musk, Tim Cook, de Apple, y Jensen Huang, de Nvidia.

La cumbre es la tercera vez que los líderes se reúnen desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025. Se produce en medio de crecientes expectativas de que Trump asista al foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Shenzhen en noviembre y de que Xi viaje al G20 en Miami en diciembre. Será la primera vez que un presidente estadounidense o chino realice dos visitas al otro país en un mismo año.

Bessent dijo el domingo al FT que los líderes crearían un “Diálogo sobre IA” para abordar los riesgos de seguridad que plantean los nuevos modelos. Xi dijo que ambos países eran “naciones líderes” en IA, pero adoptó un tono más cauteloso respecto de los riesgos de la IA que Trump, quien antes había dicho que quería “dejarla exactamente donde está”.

“Tenemos tanto la capacidad como la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA para el bien, y de garantizar que el desarrollo de la IA esté siempre bajo control humano y al servicio del bienestar de las personas”, dijo Xi.

La cumbre es la tercera vez que los líderes se reúnen desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025.
La cumbre es la tercera vez que los líderes se reúnen desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025.Fuente: EPA/CNP POOLAnnabelle Gordon / POOL

En un gesto simbólico que evoca la época en que China practicaba con intensidad la diplomacia de los pandas, Xi anunció que China enviará dos pandas gigantes al zoológico de Atlanta.

Tras sus declaraciones, los dos líderes salieron al Jardín de las Rosas para presenciar una revista militar. Mientras observaban, un bombardero B-2 Spirit —el avión que atacó instalaciones nucleares iraníes el año pasado— y cuatro cazas F-22 sobrevolaron el lugar.

Como muestra del respeto que Trump le dispensa a Xi pese a las numerosas tensiones entre ambas naciones, lo recibió personalmente en la Base Conjunta Andrews el miércoles. Fue la primera vez que un presidente estadounidense recibió a un líder mundial en la base desde que John F. Kennedy saludó al primer ministro británico Harold Macmillan en 1962.

Xi se aloja en el hotel Waldorf Astoria en lugar de la Blair House, la residencia oficial de huéspedes del gobierno de EE.UU. donde se hospedó el líder chino en 2015.