

Un equipo de investigadores puso el foco sobre antiguos sistemas geotérmicos ubicados en la cordillera de los Andes que podrían haber reunido las condiciones ideales para la formación de las primeras moléculas orgánicas del planeta.
El descubrimiento aporta nuevas evidencias para estudiar cómo pudieron desarrollarse los procesos químicos que dieron origen a la vida hace miles de millones de años.
Aunque los científicos aclaran que todavía no existe una respuesta definitiva sobre el origen de la vida, consideran que estas formaciones representan un verdadero laboratorio natural para comprender uno de los mayores enigmas de la historia de la Tierra.
Por qué los sistemas geotérmicos de los Andes son tan importantes para la ciencia
Desde hace décadas, una de las hipótesis más aceptadas sostiene que la vida surgió cerca de chimeneas hidrotermales ubicadas en el fondo de los océanos.
En estos ambientes extremos, ricos en minerales y gases como el hidrógeno, habría ocurrido en las primeras reacciones químicas capaces de producir compuestos orgánicos.
Sin embargo, el estudio de antiguas formaciones geotérmicas en los Andes plantea que procesos similares también pudieron desarrollarse sobre la superficie terrestre.
La intensa actividad volcánica y geotérmica de la cordillera habría generado un entorno favorable para la síntesis y conservación de moléculas esenciales para la aparición de la vida.
Por ese motivo, los investigadores consideran que estas estructuras constituyen un escenario excepcional para poner a prueba distintas teorías sobre los primeros pasos de la evolución química del planeta.

Cómo estas formaciones pudieron proteger las primeras moléculas de la vida
Los científicos creen que las rocas y depósitos minerales presentes en estos antiguos sistemas geotérmicos podrían haber actuado como refugios naturales.
Allí, las primeras moléculas orgánicas habrían estado protegidas de factores ambientales que dificultaban su estabilidad, como la intensa radiación ultravioleta o los cambios extremos de temperatura.
Ese ambiente protegido habría permitido que los compuestos químicos interactuaran durante largos períodos, favoreciendo la aparición de estructuras cada vez más complejas, un paso considerado fundamental en el camino hacia las primeras formas de vida.
Aunque esta hipótesis todavía debe ser confirmada por nuevos estudios, el hallazgo ofrece una perspectiva diferente sobre los escenarios donde puedo comenzar la historia biológica de la Tierra.
Cómo estas formaciones pudieron proteger las primeras moléculas de la vida
Los científicos creen que las rocas y depósitos minerales presentes en estos antiguos sistemas geotérmicos podrían haber actuado como refugios naturales.
Allí, las primeras moléculas orgánicas habrían estado protegidas de factores ambientales que dificultaban su estabilidad, como la intensa radiación ultravioleta o los cambios extremos de temperatura.
Ese ambiente protegido habría permitido que los compuestos químicos interactuaran durante largos períodos, favoreciendo la aparición de estructuras cada vez más complejas, un paso considerado fundamental en el camino hacia las primeras formas de vida.
Aunque esta hipótesis todavía debe ser confirmada con nuevos estudios, el hallazgo ofrece una perspectiva diferente sobre los escenarios donde pudo comenzar la historia biológica de la Tierra.

Qué falta investigar para confirmar esta teoría sobre el origen de la vida
Los especialistas destacan que aún quedan numerosos interrogantes por resolver. Entre los próximos pasos figura el análisis detallado de estas formaciones andinas y su comparación con otros sistemas geotérmicos antiguos distribuidos en diferentes regiones del mundo.
El objetivo es determinar si las condiciones observadas en los Andes fueron un caso excepcional o si ambientes similares existieron en otros lugares del planeta durante la Tierra primitiva.















