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Un nuevo hallazgo en el espacio exterior mantiene en vilo a la comunidad científica internacional: recientemente, el Rover Curiosity de la NASA descubrió en Marte un conjunto de moléculas orgánicas posiblemente compatibles con los componentes básicos que dieron origen a la vida en la Tierra.
El descubrimiento fue publicado este martes en la revista científica Nature Communications y representa uno de las novedades más relevantes de la misión en sus más de 12 años de exploración del planeta rojo.
“Creemos que estamos ante materia orgánica que se conservó en Marte durante 3500 millones de años”, afirmó Amy Williams, profesora de geología en la Universidad de Florida y autora principal del estudio. Williams integra además el equipo científico de los rovers Curiosity y Perseverance.
Dónde y cómo se realizó el experimento
Lanzado en noviembre de 2011, el Curiosity aterrizó en el Cráter Gale el 6 de agosto de 2012 con el objetivo de determinar si Marte reunió alguna vez las condiciones necesarias para albergar vida microbiana.

Fuente: Pixabay
El experimento que derivó en este descubrimiento fue llevado a cabo en 2020 por el conjunto de instrumentos SAM (Sample Analysis at Mars), en la región de Glen Torridon, una zona del cráter especialmente rica en minerales arcillosos.
Esas arcillas son clave: retienen y conservan compuestos orgánicos con mayor eficacia que otros minerales, lo que las convierte en un objetivo prioritario para la búsqueda de moléculas con potencial biológico. Su presencia también indica que el área contuvo agua líquida en el pasado.
El instrumento SAM utilizó un reactivo químico para descomponer moléculas orgánicas complejas y permitir que los detectores del rover las analizaran en detalle.
Qué sustancias detectó Curiosity en Marte
Entre las más de 20 sustancias químicas identificadas, el hallazgo más significativo fue una molécula con nitrógeno de estructura similar a los precursores del ADN: un compuesto nunca antes detectado en Marte. El rover también encontró benzotiofeno, una sustancia sulfurosa de doble anillo que habitualmente llega a los planetas a través de meteoritos.
“La lluvia química procedente de restos de meteoritos que recibió Marte es la misma que experimentó la Tierra, y probablemente proporcionó los componentes básicos para la vida tal como la conocemos en nuestro planeta”, explicó Williams.
Por qué todavía no se puede confirmar si hubo vida en Marte

El experimento no permite distinguir si los compuestos orgánicos hallados provienen de una posible vida pasada, de procesos geológicos naturales o de meteoritos. Para resolverlo, sería imprescindible trasladar muestras de roca marciana a laboratorios terrestres y someterlas a análisis más precisos.
Los próximos desafíos: misiones que buscarán más respuestas
Los resultados llegan en un momento en que varias misiones futuras incorporarán tecnología específica para la búsqueda de compuestos orgánicos. Entre ellas se destacan la misión Rosalind Franklin a Marte y la expedición Dragonfly a Titán, la luna más grande de Saturno.
“Ya sabemos que hay compuestos orgánicos complejos conservados en la subsuperficie poco profunda de Marte, y eso es muy prometedor para la conservación de moléculas que podrían ser indicativas de vida”, concluyó Williams.


















