

Cuando una pareja se separa, una de las dudas que puede surgir es qué pasa con la vivienda en la que convivían. Según el Código Civil y Comercial de la Nación, uno de los cónyuges puede solicitar que se le atribuya el uso de la casa familiar, incluso si no es propietario del inmueble.
La decisión no es automática: debe intervenir un juez, que evaluará las circunstancias de cada caso y determinará quién podrá permanecer en la vivienda, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones.
¿Quién puede quedarse a vivir en la casa familiar después del divorcio?
El artículo 443 del Código Civil y Comercial establece que uno de los cónyuges puede pedir la atribución del uso de la vivienda familiar. Esto puede solicitarse tanto si el inmueble es propiedad de una de las partes como si es un bien ganancial.
Para resolver, el juez tendrá en cuenta, entre otras cuestiones:
- La persona a quien se atribuye el cuidado de los hijos;
- la persona que está en situación económica más desventajosa para proveerse de una vivienda por sus propios medios;
- el estado de salud y edad de los cónyuges;
- los intereses de otras personas que integran el grupo familiar.
También, evaluará la edad y el estado de salud de los cónyuges, además de los intereses de otras personas que integren el grupo familiar.
¿Qué puede decidir el juez si una persona no puede quedarse en la vivienda?
Para el cónyuge al que no se le atribuye el uso de la casa, el juez puede establecer una renta compensatoria, a pedido de la parte interesada.
Además, puede determinar que la vivienda no se venda si ambas partes no llegan a un acuerdo expreso. En caso de que se trate de un bien ganancial o de un inmueble propio que pertenece a los dos, también puede impedir que sea dividido o liquidado.

Cabe destacar que la decisión tiene efectos frente a terceros desde su inscripción en el registro, tal como establece el artículo 444 del Código Civil y Comercial.
¿Cuándo termina el derecho a vivir en la casa familiar?
El derecho de uso de la vivienda familiar puede finalizar cuando se cumple el plazo que fijó el juez o cuando cambiar las circunstancias que tuvo en cuenta para otorgarlo.
Por ejemplo, si la situación económica de la persona mejora y puede conseguir una vivienda por sus propios medios, ese cambio podría ser considerado para revisar la decisión.
En caso de que la vivienda sea alquilada y el juez le haya dado el uso a uno de los cónyuges, tendrá la posibilidad de quedarse en la vivienda aunque sea la otra parte quien pague el alquiler. En este sentido, tendrá derecho a quedarse hasta el vencimiento del contrato.













