

En un campo ubicado en las cercanías de Pilcaniyeu, en la provincia de Río Negro, especialistas identificaron tres bosques petrificados con una antigüedad estimada en alrededor de 50 millones de años.
El hallazgo, que surgió a partir de la alerta realizada por el propietario del establecimiento rural, ya es considerado de gran relevancia para la paleontología argentina por la información que podría aportar sobre los antiguos paisajes de la Patagonia.
La intervención se llevó adelante en el marco del Plan Provincial de Conservación e Investigación del Patrimonio y reunió a un equipo multidisciplinario integrado por organismos provinciales, instituciones científicas, entidades educativas y fuerzas de seguridad.
El objetivo principal fue documentar, proteger y trasladar los restos fósiles para garantizar su preservación. Durante las tareas de relevamiento, los investigadores localizaron más de una decena de troncos fosilizados pertenecientes a diferentes grupos de plantas.
Entre ellos se identificaron especies de coníferas y ejemplares vinculados a plantas con flores, una combinación poco frecuente para esta zona de Río Negro y que abre nuevas líneas de investigación sobre la evolución de la flora patagónica.
Los estudios iniciales indican que estos restos corresponderían al período Eoceno, una etapa geológica comprendida entre hace 56 y 34 millones de años.
En aquel entonces, las condiciones climáticas eran considerablemente más cálidas que las actuales y permitían el desarrollo de extensos ambientes boscosos en sectores que hoy están dominados por paisajes áridos y semiáridos.
Tras completar el registro fotográfico y la georreferenciación de los hallazgos, los especialistas realizaron la extracción controlada de distintas muestras siguiendo estrictos protocolos de conservación.
Posteriormente, los materiales fueron trasladados al Museo Paleontológico de Bariloche, donde permanecerán bajo resguardo mientras avanzan los estudios científicos.
Los investigadores destacan que la presencia conjunta de coníferas y angiospermas en estos sitios podría aportar datos inéditos sobre la distribución de especies en el sur de América durante el Eoceno. Además, permitirá analizar con mayor precisión los cambios climáticos y ambientales que moldearon la Patagonia a lo largo de millones de años.
Según los especialistas, el descubrimiento representa una oportunidad única para ampliar el conocimiento sobre la historia natural de Río Negro y reconstruir cómo eran los ecosistemas que existieron mucho antes de la formación de los paisajes actuales.
Las próximas etapas de investigación estarán enfocadas en determinar con mayor exactitud la edad de los fósiles, identificar las especies presentes y comprender los procesos geológicos que hicieron posible la preservación de estos bosques petrificados.













