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Un grupo de arqueólogos españoles recuperó en 1990 un total de 43 cascos del fondo del mar, cerca de Benicarló, en la provincia de Castellón.

Por la zona y las características de las piezas, los especialistas dieron por hecho que se trataba de cascos romanos.

Esa fue la versión oficial durante más de tres décadas.

El error que cambió todo

Recién ahora, 36 años después del hallazgo, un nuevo estudio derribó esa hipótesis. Un equipo de la Universidad de Alicante sometió cinco de los cascos mejor conservados a datación por radiocarbono y análisis químicos.

El resultado fue contundente: las piezas no pertenecen al Imperio Romano. Según el trabajo publicado en la revista científica Antiquity, los cascos se usaron entre finales del siglo XIV y comienzos del siglo XV, es decir, casi mil años después de lo que se creía.

Un equipo de la Universidad de Alicante sometió cinco de los cascos mejor conservados a datación por radiocarbono y análisis químicos.
Un equipo de la Universidad de Alicante sometió cinco de los cascos mejor conservados a datación por radiocarbono y análisis químicos.Frallicciardi
Un equipo de la Universidad de Alicante sometió cinco de los cascos mejor conservados a datación por radiocarbono y análisis químicos.
Un equipo de la Universidad de Alicante sometió cinco de los cascos mejor conservados a datación por radiocarbono y análisis químicos.Frallicciardi

Los investigadores explicaron que la confusión inicial se debió a una comparación poco precisa. En 1990, junto a los cascos, también habían aparecido otros objetos claramente romanos, y eso llevó a suponer que todo el conjunto pertenecía a la misma época.

Además, el diseño de las piezas presentaba rasgos que podían asociarse tanto al período romano tardío como a producciones medievales inspiradas en esa tradición, lo que dificultó la datación visual.

Qué revela el verdadero origen de los cascos

Para llegar a una conclusión más precisa, el equipo analizó restos de textiles que forraban el interior de los cascos, claves para fijar una fecha confiable.

Entre los hallazgos del estudio se destacan:

  • Los cascos representan la mayor colección de piezas medievales halladas hasta ahora en el oeste del Mediterráneo.
  • La datación fue confirmada por dos laboratorios independientes, lo que le da mayor solidez al resultado.
  • El período identificado coincide con una etapa de fuerte inestabilidad política y conflictos armados en la costa valenciana.
  • Según los autores, la colección es evidencia de un tráfico de armas a gran escala en esa región durante la Baja Edad Media.

Para los científicos, el hallazgo no solo corrige un error histórico, sino que también abre una ventana a una etapa poco documentada de la región: la transición entre el mundo romano tardío y la Europa medieval, marcada por intercambios comerciales y militares mucho más complejos de lo que se pensaba hasta ahora.