

La extensión de la jornada laboral volvió a quedar en el centro del debate en Argentina tras la entrada en vigencia de la reforma laboral.
En este contexto, una medida adoptada por un país de la Unión Europea volvió a generar polémica: Grecia habilitó jornadas laborales de hasta 13 horas en el sector privado a finales de 2025.
La iniciativa fue respaldada en el Parlamento únicamente por Nueva Democracia, el partido oficialista encabezado por el primer ministro Kyriakos Mitsotakis.
Desde el Gobierno griego sostienen que el cambio apunta a adaptar el mercado laboral a las nuevas necesidades de las empresas y a cubrir la falta de trabajadores en determinadas actividades.
La extensión de la jornada es presentada como voluntaria y establece un adicional del 40% para las horas extraordinarias.
La reforma generó un fuerte rechazo entre sindicatos y sectores de la oposición, que cuestionan sus posibles efectos sobre las condiciones laborales y advierten sobre un eventual aumento de la explotación y el agotamiento de los trabajadores.
Qué establece la ley laboral de Grecia
La normativa permite que los empleados del sector privado lleguen a trabajar 13 horas en un mismo día, aunque esta posibilidad está limitada a 37 jornadas por año.
El tope semanal continúa establecido en 48 horas y las horas extraordinarias no pueden superar las 150 anuales. Además, el Ministerio de Trabajo griego sostiene que un trabajador no puede ser despedido por negarse a ampliar su jornada.
La ministra de Trabajo, Niki Kerameus, defendió la reforma y aseguró que busca responder a las transformaciones del mercado laboral y mejorar la productividad, sin eliminar las garantías previstas para los empleados.

Grecia ya es uno de los países de la UE con más horas de trabajo
La decisión adquiere especial relevancia porque Grecia ya registra una de las jornadas laborales promedio más extensas de la Unión Europea.
De acuerdo con datos de Eurostat, los trabajadores griegos tienen una media de 39,8 horas semanales, por encima de países como Alemania, donde el promedio ronda las 34 horas, y Países Bajos, con unas 32 horas.
Además, durante 2024 Grecia había habilitado semanas laborales de seis días para determinados sectores.
La nueva normativa vuelve a poner al país en el centro del debate europeo sobre la duración de la jornada y contrasta con las iniciativas que impulsan algunos Estados para reducir las horas de trabajo o avanzar hacia semanas laborales de cuatro días.

Salarios bajos y alto costo de vida, otro punto de tensión
El debate sobre la jornada laboral también se da en un contexto económico complejo. Si bien Grecia consiguió recuperarse parcialmente de la profunda crisis que comenzó en 2009, los ingresos de los trabajadores continúan entre los más bajos del bloque europeo.
El salario mínimo se ubica en torno a los 968 euros mensuales y una proporción significativa de los empleados trabaja más de 45 horas por semana. A esto se suman el incremento del costo de vida y las dificultades para acceder a una vivienda.
En este escenario, la ampliación de la jornada laboral generó un creciente malestar entre los trabajadores y se convirtió en uno de los temas que más cuestionamientos despierta sobre la gestión de Mitsotakis.











